Cátedra Unesco de Comunicação para o Desenvolvimento Regional

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Carta à redação

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PCLA - Volume 2 - Número 2:  janeiro / fevereiro / março 2001


WASHINGTON URANGA:
PRIMERA APROXIMACIÓN


                                                                                      Florencia SAINTOUT
(Universidad de La Plata / Argentina)


Principais links

Descripción de la obra

Antecedentes académicos

Antecedentes profesionales

Entidades intermedias

Analisis de la obra

La Comunicación: lo alternativo, lo popular y lo masivo

Diagnóstico y Planificación de la Comunicación

Maestría en Planificación y Gestión de Procesos Comunicacionales

La vida y la historia: una obra

La militancia y el periodismo. Un comienzo

El exilio. Una Agencia de Noticias.

   Las valijas nuevamente. Políticas de comunicación; lo Popular y lo masivo

Con un pie en Ia Argentina, con otro en el camino

La Universidad. Las palabras en los hechos.

Algunas reflexiones

NOTAS  


Washington Uranga, nacido en Montevideo y adoptado por la Argentina como uno de sus investigadores más queridos aparece en su práctica de lo comunicacional increíblemente versátil y polifacético . Esta característica, que comparte con muchos de los investigadores en el campo, hace que su inscripción dentro de lo que se ha dado en llamar Escuela Latinoamericana de Comunicación, presente algunas dificultades pero también aportes muy ricos en cuanto a la complejidad que supone.

Es muy probable que su paso y vida por distintos países (trabajó en Colombia, México, Ecuador, República Dominicana,  además de hacerlo en Uruguay y Argentina) tengan que ver con el carácter elástico que atraviesa toda su obra.
 
                                                    
Desde los antecedentes profesionales en los medios, hasta su desempeño como docente e investigador en la academia latinoamericana, pasando por su participación en organizaciones no gubernamentales y la labor crítica como miembro de la Iglesia Católica, en todos ellos se ve la capacidad de extrañeza y reflexión frente a los acontecimientos de la América Latina de los últimos 20 años.

En este trabajo se realizará una descripción suscinta de su obra y se trazarán las primeras líneas de análisis de la misma. Será un trabajo de aproximación que se espera sirva de presentación y de primer acercamiento al investigador desde su práctica profesional y académica.

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DESCRIPCIÓN DE LA OBRA

En este apartado no se realizará la transcripción del curriculum del investigador, pero sí se intentará tomar algunos de sus antecedentes más valiosos en relación al objeto de trabajo.

Washington Uranga ha entrado al campo de la Comunicación  en los años 70 desde la militancia social y desde su pertenecia a la Iglesia Católica.

Su trabajo estuvo  ligado siempre a este pertenecer en una postura que le permitió ser crítico, tomar distancia para la reflexión cuendo fue necesario.

Por otro lado, su actuación en la Comunicación se viene llevando adelante paralelamente desde la academia, en entidades no gubernamentales sin fines de lucro y en su participación como profesional en los medios de Comunicación.  

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Antecedentes académicos


a) Docencia                                                                                       

Entre sus antecedentes académicos más relevantes figuran el haber sido profesor invitado de la cátedra "Políticas de Comunicación" de la Facultad de Comunicación de la Universidad Javeriana y de la Universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá, Colombia entre 1977 y 1981  y ser profesor titular de la cátedra "Planificación de la Comunicación" de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Buenos Aires y de la Facultad de Comunicación Social de La Plata, Argentina.

Ha sido también profesor del Taller sobre Comunicación Alternativa en la Universidad Católica de Santiago del Estero, Argentina y profesor del Centro de Comunicación Educativa La Crujía.

Actualmente Uranga es director de la primer Maestría en Planificación y Gestión de Procesos Comunicacionales (PLANGESCO) de la República Argentina, iniciada en agosto de 1996.

Esta Maestría aparece como un proyecto original al ser concebida como una iniciativa común entre una universidad estatal -la Universidad de La Plata, a través de la facultad de Periodismo Y Comunicación Social-  y de una organización no gubernamental sin fines de lucro que acredita una larga trayectoria en el campo de la enseñanza no formal en Comunicación en la Argentina y en América Latina -el Centro de Comunicación Educativa La Crujía, del cual Uranga es también director-).

Washington Uranga ha sido además una de las personas que con más decisión impuls- la creación de esta Maestría, aportando su experiencia en la práctica educativa.

Al respecto, el investigador escribe que "Transmitir el entusiasmo significa, entre muchas otras cosas, llegar a la comunidad científica y hasta a los comunicadores, en la Argentina y en otros países de América Latina, con una propuesta que lejos de agotarse en su diseño curricular abra un nuevo horizonte para la investigación en este campo, es decir, para la producción de saberes operativos aplicados a la Planificación y Gestión en procesos y proyectos de Comunicación. Si logramos inquietar, si logramos entusiasmar para buscar nuevas maneras de pensar y de pensarnos, de cambiar y de cambiarnos, también desde una perspectiva comuniacional habremos logrado el objetivo."(1)    


b) Investigación

Además de participar como evaluador de diversos proyectos, desde 1983 ha desarrollando investigaciones para varias instituciones gubernamentales y no gubernamentales

-          La Comunicación alternativa en América Latina para Unda-AL (1983).  

-          La Radio en la Argentina, para INCUPO y La Crujía. Bs.As. Argentina (1987-1988)

-          Diseño de la Agencia Latinoamericana y del Caribe (ALC), para CLAI. Quito, Ecuador (1989)

-          Políticas de Comunicación en países de reciente democratizaci-n, para WACC. Londres, Inglaterra (1991)

-          Usos y Alternativas satelitales en América Latina. Buenos Aires, Argentina (1992)

-          Nuevas Tecnologías de Comunicación al servicio de la Comunicación Popular y Comunitaria. Buenos Aires, Argentina (1992)

-          Comunicación y Ciudad, para UNESCO. Quito, Ecuador (1993)
 

c) Publicaciones

Washington Uranga ha publicado dos libros (Comunicación y Evangelización: perspectivas actuales, y Para Interpretar Santo Domingo) y otros tres en co-autoría (Precisiones sobre la Radio -con José M. Pasquini Durán; Comunicación for all -con varios autores- y Creposculos  y amaneceres -con varios autores-).


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Antecedentes profesionales

Paralelamente a su trayectoria académica, Washington Uranga se viene desempeñando como profesional de los medios gráficos especialmente, pero también en medios audiovisuales y radiofónicos.

En esta primera parte se apuntarán algunos de sus trabajos más relevantes:

1969             Redactor de la revista Víspera (Uruguay)

1970-1971     Editor periodístico Revista "Spes" (Pero)

1970-1976     Redactor Agencia Inter Press Service (Argentina)

1975             Secretario de Redacción Revista "Sucesos" (Arg.)

1976-1982     Director de la Corresponsalía Ag. Inter Press Service (Colombia)

1976-1982     Director de Prensa del Cons. Episcopal LA (CELAM) (Colombia)

1980-1981     Redactor especial diario "El Mundo" (Colombia)

1983-1984     Redactor especial diario "Clarín" (Argentina)

1984             Productor periodístico del programa "Esta semana" en ATC canal 7                    (Argentina)

1989-1990          Conductor programa periodístico "Convivencia" por

                    Radio Provincia (Argentina)

1983-1989          Corresponsal de la Agencia ALASEI (México)

1987-1995          Redactor especial de "Pagina 12" (Argentina)

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Entidades intermedias

Hablar de su labor en entidades intermedias merece una atención particular ya que toda su práctica desde la Comunicación, lo profesional o académico ha estado teñida de ésta. 

El investigador define a estas organizaciones no gubernamentales, que representan por sus intereses específicos a núcleos organizados de ciudadadanos así: "A lo largo de este siglo -escribe- estas instituciones han demostrado una notable capacidad dinámica, y cada vez que las circunstancias Políticas clausuraron otras formas de expresión, aquellas fueron capaces de evitar la completa disgregación social. Por su propia  condición de intermedias y por su lugar de actuación en la base social, pueden funcionar como vasos comunicantes en la cospide del poder y los estratos más desprovistos de la población".Y explica que "Dada la permeabilidad de sus cuerpos orgánicos y la efectiva inserción en lo cotidiano, poseen la sensibilidad para captar las urgencias de la realidad y, simultáneamente, la autonomía suficiente para formular propuestas de mediano y largo plazo para la sociedad global." (2)

A la hora de analizar la obra no debe olvidarse que como investigador y profesional de la Comunicación su práctica ha estado condicionada siempre (esto no implica  determinada)   por la existencia de dictaduras militares en todo el cono sur del contienente, lo que implicó manejarse en contextos donde la libertad de pensar y trabajar tenía severos límites. Las entidades intermedias fueron un camino para poder seguir andando.

No es casualidad que sean en su mayoría esta entidades, civiles, sin fines de lucro, interesadas en la Comunicación y la educación las que hayan apoyado sus investigaciones.

Actualmente Washington Uranga es director del Centro de Comunicación Educativa LA Crujía, donde trabaja también como docente de Comunicación.

La Crujía, que es asociada internacional de UNDA (Asociación Católica Internacional para la Radio y la Televisión y los medios afines) y miembro corporativo de WACC (Asociación Mundial para las Comunicaciones Cristianas)  se define a sí misma como un "espacio plural y ecuménico para la creación y desarrollo de propuestas en Comunicación destinadas principalmente a los ámbitos de la Comunicación, la educación, la Iglesia y a los espacios comunitarios, popular e institucional". (3)

Como entidad se propone hacer de la Comunicación un acto social fundamental de experiencia, diálogos e intercambio entre las personas, capaz de desatar procesos humanizadores y poner al servicio de la Evangelización, la educación y la cultura, con creatividad y audacia los instrumentos que la tecnología de las comunicaciones ofrecen. 

El C.C.E La Crujía trabaja en la capacitación, investigación, producción y asesoramiento en Comunicación, con especial dedicación en procesos de pastoral y educación para la Comunicación en la Argentina y en otros países latinoamericanos, en especial en el Cono Sur.

Desde 1980, aproximadamente tres mil comunicadores, animadores comunitarios y dirigentes de organizaciones intermedias han pasado por La Crujía para participar de cursos, encuentros y seminarios.

El Centro cuenta con la colaboración de un equipo permanente de comunicadores, recurriendo a un grupo más amplio de profesionales de distintas disciplinas que aportan sus conocimienetos y experiencias y participan de la misma cosmivisión.


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ANALISIS DE LA OBRA

Como se mencionó anteriormente una de las puertas a lo comunicacional fundamentales que ha encontrado Washington Uranga ha sido desde ser miembro de la Iglesia Católica, lo que se relaciona directamente con la concepción de la actividad comunicativa como una relación dialéctica entre la reflexión y la praxis. Desde aquí se ha situado para la práctica en la educación, la investigación y el trabajo en los medios.

Su ubicación desde la Iglesia es clara. El mismo escirbe: "La adhesión a los principios de libertad y justicia social se complementan con la vocación de responder a la tradición eclesial comprometida con el destino del pueblo latinoamericano. El Concilio Vaticano II, Medellín y Puebla, son importantes hitos en la opción por los sectores más desposeídos de la sociedad, la opción evangélica por los más pobres". Y agrega: "El pensamiento de la Iglesia Católica latinoamericana, derivado de esa opción, y las experiencias concretas de los últimos años, resaltan la necesidad de compromisos claros y concretos de los cristianos en favor de una Comunicación que apuntale el desrrollo nacional en pluralidad y justicia".(4)

Su adhesión a estos principios le posibilita ser crítico al papel que muchas veces ha jugado la Iglesia Católica en América Latina, lo que le costó en el año 1983, por ejemplo, haber perdido su puesto como editorialista en el diario El Clarín, a pedido expreso del obispado argentino: "Mi pertenencia a la Iglesia ha sido en muchos casos complicada, conflictiva." A través de su labor en el diario opositor al oficialismo argentino, Página 12, Washington Uranga se ha transformado en la voz más atendida por los sectores de la intelectualidad del país que analiza las problemáticas entre la Iglesia y la sociedad en los últimos años.

Dice "A diferencia de lo ocurrido en otras zonas de América Latina, la jerarquía eclesiástica argentina quedó al margen de las experiencias y el pensamiento señalado en los documentos de Medellín y Puebla, debido a circunstancias Políticas generales del país y a su propia incapacidad para atender las demandas de transformación de la realidad existente. Por ausencia de líneas propias de conducta y de una adecuada comprensión de los fenómenos de la Comunicación social, esta jerarquía suele recaer en las posiciones de los propietarios privados de los medios, antagonizando al Estado. La profundidad y alcances del debate poblico, ayudará a despejar las incertidumbres y engañosas opciones de la misma Iglesia" (5).


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La Comunicación: lo alternativo, lo popular y lo masivo

En la década del 70, entrados los 80, Washington Uranga, que estaba trabajando como profesional de los medios se comienza a comprometer también con el campo de la educación y la investigación en Comunicación.

A través de su participación en entidades intermedias no gubernamentales y en  instituciones universitarias de América Latina (nombradas en las Páginas anteriores) desarrolla una labor pedagógica orientada hacia la comprensión de la Comunicación desde una perspectiva relacional de construcción de sentido. 

Esta perspectiva, dice "implica comprender los fenómenos sociales como procesos de producción de sentido en los que actoan diversos actores que se constituyen en sujetos de una relación comunicativa en la que intervienen factores sociales, culturales, políticos y económicos." (6)

Aborda la enseñanza y práctica de los comunicacional desde la idea -muy freiriana- de la acción-reflexión-acción.

Para acercarse mejor a su obra, se podría comenzar a ubicarla desde la perspectiva de trabajadores en este campo como el brasilero Paulo Freire, el venezolano Antonio Pasquali y el peruano Augusto Salazar Bondy. Rafael Roncagliolo (7) ha escrito de estos investigadores que siendo "Políticos a la par que académicos, los tres instauraron en América Latina las matrices originarias y originales de nuestra investigación sobre cultura y comunicaciones. A ellos debemos primigeniamente la reivindicación de lo popular, la crítica a lo masivo y el afán de independencia. En estas piezas claves de sus trabajos, ellos identificaron tempranamente Comunicación con cultura y ense-aron que ni una ni otra son accesibles fuera de la consideraci-n de sus contextos." 

Washington Uranga trabaja en sus  investigaciones y en sus clases una idea de la Comunicación que se ha descentrado de los medios, que ya no es el modelo lasweliano (quién-dice qué-en qué canal- a quién- con qué efecto) sino que se ha desplazado hacia las mediaciones. (8)    Reflexiona (9) que "Hoy, la relación sistemática entre Comunicación, información y cultura, forma un conglomerado cada vez más inseparable; su dinámica socio-económica es equiparable a las demandas de salud, educación, vivienda, seguridad y bienestar para todos. Es por ello que en términos de futuro más que a los medios, el pensamiento debe comprender ahora a la Comunicación". Citando a Antonio Pasquali (10) explica:  "La aberrante reducción del fenómeno Comunicación humana al fenómeno medios de Comunicación constituye un caso de perversión intencional de la razón, de tosco artificio ideológico". 

Pero a la vez, el hecho de que como profesional nunca se haya despegado de su labor en los madios masivos, le ha permitido ser crítico con aquellos comunicadores que exaltando lo alternativo y comunitario olvidaban el mundo de la masividad. Dice: "Siempre viví la experiencia comunitaria, alternativa -y esto para mí es fundamnetal- trabajando, pensando, conviviendo con los medios masivos. Simultáneamente con los medios masivos. Entonces yo siempre fui muy crítico de algunos compañeros que trabajaban lo alternativo, porque decía el mundo no se caba acá, hay otra experiencia que es lo masivo y que no es ni tan negativa, ni tan cerrada como se piensa".

Desde aquí trabaja las nociones de la Comunicación masiva, alternativa y popular como tres dimensiones inseparables a la hora de su análisis y práctica social.

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Diagnóstico y Planificación de la Comunicación

Washington Uranga ha trabajado extensamente en el área del Diagnóstico y la planeación de la Comunicación y en la discusi-n acerca de la necesidad de nuevas Políticas de Comunicación para el continente latinoamericano.

Actualmente, como se dijo, es profesor titular de las cátedras de "Planeación  de la Comunicación" en la Universidad de Buenos Aires, en la Facultad de Ciencias Sociales, y en la Universidad de La Plata, en la facultad de Periodismo y Comunicación Social.

Estas dos universidades albergan en sus aulas a la mayor parte de los estudiantes de Comunicación de la Argentina. Es decir, que Washington Uranga de alguna manera es responsable de la formación de la mayoría de los profesionales del país en el área.

El investigador entiende a la Planificación en Comunicación como un espacio de convergencia transdisciplinar, expresado en las prácticas sociales.

La planeación se plantea como un proceso integral que abarca dos grandes etapas designadas como Diagnóstico y Planificación propiamente dichas.

El Diagnóstico, dice, "es una mirada atenta -sistemática- sobre la realidad a fin de reconocer los síntomas -expresiones significativas o relevantes- que allí se manifiestan, dando a cada uno de ellos una valoración adecuada en su contexto y su proceso histórico para determinar como conclusión los problemas, riquezas y potencialidades de una determinada situación". (11) Esto indica que diagnosticar implica entender los síntomas como signos que expresan, ponen de manifiesto, el modo como se está produciendo la Comunicación en un ámbito específico, ya sea una institución, comunidad, grupo o Asociación.

El Diagnóstico se realiza desde un contexto determinado, en el marco de historias personales, sociales y culturales que condicionan y establecen pactos de lectura. Dentro de la lógica y análisis de los contextos se tienen en cuenta variables como el espacio y el tiempo.

Escribe Uranga (12): "ninguna experiencia puede leerse al margen de la historia en la que está inserta y de las moltiples conexiones que tiene con la realidad circundante, entendida como condicionantes, como realidades enfrentadas y, fundamentalmente, como otros actores que entran en juego".

Todo lo anterior supone asumir también que el Diagnóstico se realiza desde una determinada visión del mundo (ninguna persona que diagnostica lo hace desde la neutralidad) y también desde una determinada visión  de la Comunicación.

La Planificación equivale a la ruta elegida para transitar desde la situación inicial hacia una situación proyectada.

Washington Uranga trabaja con dos tipos de Planificación: la estratégica, que es aquella que se realiza a partir de la determinación de objetivos tomando en cuenta las necesidades institucionales, criterios, o análisis políticos; y la Planificación participativa, que parte de un Diagnóstico compartido de situación. Se fijan los objetivos a partir de los resultados de ese Diagnóstico y de las conclusiones a las que se arriba grupalmente.

Diagnóstico y Planificación aparecen en su obra como momentos de explicitación y toma de conciencia en la vida y en la construcción de la historia de una comunidad, grupo o institución. El Diagnóstico y la Planificación no son ajenos a la dinámica de la institución o del grupo humano y esta dinámica es contínua. Cada punto de llegada es, al mismo tiempo, un punto de partida hacia un nuevo objetivo. La evaluación es, simultáneamente, origen de un nuevo Diagnóstico y así sucesivamente.

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Maestría en Planificación y Gestión de Procesos Comunicacionales

Como se dijo, Washington Uranga es director y docente de la primer Maestría en Comunicación de la República Argentina. El investigador fue uno de los principales impulsores que ha hecho posible la iniciativa.

Por lo que esto significa en la enseñanza y práctica de lo comunicacional se cree necesario resaltar aquí algunos datos en relación al proceso.

Esta Maestría que comenzó a funcionar a partir de agosto de 1996, y que ya cuenta con 50 alumnos de la región, surgi- a partir de un convenio firmado entre la Universidad Nacional de La Plata (a través de la Facultad de Periodismo y Comunicación Social, que fue en 1932 la primer Escuela de Periodismo de América Latina) y el Centro de  Comunicación Educativa La Crujía, entidad no gubernamental dirigida por Washington Uranga. De esta forma la nueva Maestría ingresó en el Programa Latinoamericano de Formación Superior en Planificación y Gestión de Procesos Comunicacionales (PLANGESCO).

En relación a la "comunidad" entre una organización no gubernamental y otra estatal, Washington Uranga (12) opina que "El momento de cambios y transformaciones que vive la educación argentina, pero fundamentalmente los desafíos que nos plantea la realidad exigen respuestas creativas, liberadas de preconceptos y dispuestas a asumir los riesgos de un momento en el que difícilmente podamos decir que que todos los interrogantes que se nos plantean alcanzan explicaciones satisfactorias." Y agrega:" Ésta sociedad' entre el sector universitario estatal y una organización no gubernamental dedicada a la Comunicación y a la educación, constituye por sí misma una respuesta operativa, una manera original de afrontar el desafío del presente sumando experiencia, capacidad de Gestión y nivel académico investigativo".

La Maestría es una propuesta académica de investigación a nivel de postgrado. Surge como respuesta a demandas existentes en el plano de la investigación de los procesos comunicacionales, en el ámbito de los operadores de medios y de proyectos de Comunicación que, en muchos casos, denotan la falta de conocimientos teórico y propuestas sistemáticas suficientes para una mejor solución de los problemas que se le plantean y de una Gestión más eficaz de las iniciativas, los proyectos y los procesos de Comunicación.

Dice Uranga (13): "La Maestría es, en consecuencia, un ámbito de investigación y de generación de conocimiento y, a la vez, de formas de Gestión operativa de estos saberes en función de nuevos y mejores resultados que aporten alternativas sociales y culturales."


La propuesta tiene como objetivos fundamentales la realización de un programa de formación superior en Planificación y Gestión de procesos comunicacionales en orden a:

-          sistematizar, enriquecer y dinamizar propuestas de Planificación y Gestión en el campo de la Comunicación;

-          reelaborar teorías, metodologías y lenguajes para atender las necesidades de las prácticas comunicacionales de grupos, comunidades, instituciones y empresas;

-          diagnosticar y determinar los problemas, la situación comunicacional actual y contribuir al diseño de soluciones posibles, por países y para el continente;

-          finalmente, realizar un intenso intercambio de experiencias mediante la coordinación entre los socios ejecutores y el intercambio de profesores, alumnos y materiales.


Como parte del cuerpo docente de la Maestría se cuenta con María Cristina Mata, Héctor Smucler, Daniel Prieto Castillo, José María Pasquini Durán, Daniel García Delgado, Jorge Rivera y Alcira Argumedo entre otros. Desde el resto de América Latina han llegado también hasta el momento Regina Festa (Brasil), Guillermo Orozco Gomez (México) y Rosana Reguillo (México).

Uranga (14) piensa la Maestría como" un lugar de confluencia de saber interdisciplinar, entendiendo a la propia Comunicación como disciplina que se constituye como espacio de confluencia de otros saberes, adquiriendo, en medio de esta lógica, categoría propia y constituyendo un campo de saber específico."

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LA VIDA Y LA HISTORIA: UNA OBRA

Por lo escrito en las Páginas anteriores se podría decir que Washington Uranga ha trabajado fundamentalmente sobre dos ejes: la relación Comunicación popular, alternativa y masiva, y la problemática de Políticas de Comunicación, por lo tanto de planeación de la Comunicación.

A esto se debe agregar la incorporación de la temática latinoamericana, lo eclesial y su concepción de la praxis unida a la teoría como dos cuestiones inseparables. Esta forma de entender y encarar lo comunicacional aparece en toda su obra.

La pregunta es, entonces, c-mo un estudiante de ciencias económicas, militante social y católico, de un Uruguay convulsionado de los años 65, 66, llega a pensar lo alternativo en su unidad a lo masivo, por ejemplo. O cómo este señor alto, con 46 años y cuatro hijos, "paseador" de toda LatinoAmérica es hoy el director de la primera Maestría en Planificación y Gestión de Procesos Comunicacionales de la Argentina.

Mejor, valdría llegado a este punto, intentar, aproximarse a ver cómo es que la vida -a veces elegida, a veces dada de antemano, como dirón muchos- de un comunicador influye en toda su obra. Y también - ¿por qué no?- cómo su obra condiciona además su propia vida.

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La militancia y el periodismo. Un comienzo.

Nacido en el paisito verde, como le escribe Benedetti al Uruguay; como también le dicen los uruguayos a este lugar del mundo donde el que no lleva el mate en la
mano está perdido, casi para siempre.

Washington Uranga tuvo una militancia social y política muy precoz, desde sus años de colegio secundario. Esta época, en la que también trabajaba y estudiaba ciencias económicas, convivió con los años más complicados del Uruguay. Militaba en dos frentes, el frente político estudiantil y la Iglesia Católica. 

Su entrada a la Iglesia él la explica así: "En principio, porque vengo de una familia Católica, mis viejos son católicos. Dicho en la Argentina hay que mirarlo desde otro lugar. Pero yo estaba en el Uruguay, que es un país laicista, donde además la condición de católico en muchos casos tiene que ver con la militancia en sectores populares, y con una Iglesia como la uruguaya que sobre todo en esa época estuvo muy vinculada a alternativas Políticas de avanzada. Incluso mi militancia política, como la de muchos que venían de la Iglesia, tenía que ver con la militancia en el Frente 16 de Marzo que era el frente político del MLN, Movimiento de Liberación Nacional." Y agrega: "Es una historia bastante distinta la de la Iglesia Católica argentina de la de la Iglesia Católica uruguaya".

En sus años de estudiante de ciencias económicas en la Universidad Uruguaya comenzó a trabajar en el periodismo gráfico, lo que de a poco lo fue alejando de su idea de seguir en ciencias económicas.

En el 69 escribía en una revista de la intelectualidad montevidiana, de ciencias Políticas, que se llamaba Víspera y que dirigía en ese momento Hector Borrás. Con miedo, sin saber al comienzo si era eso lo suyo, se fue animando a las primeras notas "serias". La práctica le demostrá que podía hacerlo, aunque la humildad es una característica que no ha perdido a lo largo de los años: "Es una persona de esas que saben mucho, que te deslumbran mucho, te ponás a hablar y te muestran el mundo, pero si está manchado el piso vienen con el trapo a tu lado y lo limpian", comenta Nancy Diaz Larrañaga investigadora de la Universidad de La Plata y alumna suya en La Crujía.

También para esa época, Washington Uranga era miembro de un Equipo  Latinoamericano de la Juventud Católica Internacional y del Movimiento Interancional de Estudiantes Católicos. "Eramos un equipo de unos diez compañeros de distintas nacionalidades que vivíamos en Montevideo.  Para mí eso fue una parte de mi vida muy, muy enriquecedora, porque fue compartir experiencias y pensamientos con compañeros de distintas nacionalidades con los que trabajábamos juntos, dábamos vuelta por el continente, pero sobre todo esto me permitió abrir la cabeza, empezar a entender que había otras cosas fuera de las fronteras del Uruguay. Fundamentalmente fue empezar a vivir a América Latina como una unidad real, como mi patria verdadera. Poco a poco fui entendiendo lo que significaba Uruguay, como  una referencia de lo más próximo. Fue empezar a entender que el paisito era una referencia muy cercana al corazón pero en todo caso que había un sentido de patria latinoamericano. Me marcó mucho". Y sigue contando: "Así se me abrió ante los ojos una puerta que después me iba a llevar a recorrer el continente" y a ser ahora un argentino nacionalizado, pero siempre con un pie en el camino.
 

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El exilio. Una Agencia de Noticias.

En el año 1970 Uranga tenía 20 años. Todo el continente sudamericano y la mayor parte de lo que había comenzado a llamarse Tercer Mundo, vivía por entonces tiempos agitados. El pedir lo imposible se dibujaba y desdibujaba con sangre en el continente.

Dice que:  "Para ese año en Uruguay la cosa ya se había complicado muchísimo. Yo había salido para hacer unos trabajos en República Dominicana y en Ecuador con el Movimiento Estudiantil. Cuando quise volver a Uruguay no pude. O sí, pero como le pasó a muchísima gente, el ejército uruguayo había inventado una serie de cargos contra mí, absolutamente falsos -eso quedó después ampliamente demostrado- y no tenía sentido ir a poner la cabeza en la guillotina. Cuando quise volver, los compañeros me pararon, me dijeron que no fuera y me quedé en Buenos Aires".

Pero no se quedó a vivir allí en ese momento. Estuvo sólo unos meses y desde el Río de La Plata (el mismo río que compartían los bonaerenses y montevideanos, ese que cuando llegaron los españoles creyeron que era un mar de agua dulce porque ni con sus catalejos podían ver las orillas) partió para lima.
 

En Ia capital peruana siguió trabajando en un equipo latinoamericano y en un centro de documentación que tenía en ese momento el MIEC, el Movimiento Internacional de Estudios Católicos, haciendo una revista. También recomenzó sus estúdios pero con enormes dificultades. Como él mismo dice, Ia dictadura Uruguaya lo había transformado en un “analfabeto documental".

Explica así: "una de Ias cosas terribles que hizo Ia dictadura uruguaya - lo más terrible fue matar gente - pero una de Ias cosas más fuertes, fue aniquilar toda Ia documentación de aquellos a los que perseguía. Quemaron todo. No tengo certificaciones ni siquiera de mis estudios primarios, lo único que puedo hacer son declaraciones juradas de que si los hice". 

Igualmente él no pensaba en una carrera académica sino en aprender Ia mayor cantidad de cosas posibles con título o no, en munirse de Ia mayor cantidad de herramientas para entender y actuar sobre una realidad que no parecía nada favorable, "lo que más me interasaba no era tener certificaciones de mis estudios. Hoy tal vez veo más esas complicaciones." 

En el año 72 Uranga armó nuevamente Ias valijas y luego de convivir con una compañera colombiana del equipo, Virginia, se fue otra vez para Ia Argentina y se casó con ella. Buenos Aires era un lugar en el que tenía posibilidades de seguir en el periodismo y sobre todo, estaba tan cerca del terruño... 

"Vine a Buenos Aires y me puse a trabajar como periodista. Entre el 72 y el 76 trabajé en varios lugares relacionados con el periodismo, pero fundamentalmente en una agencia de noticias internacional llamada Inter Press Service, que era en ese momento Ia Agencia de Noticias de los Paises No Alineados. Trabajé como corresponsal en Ia Argentina y como director de Ia central latinoamericana, que estaba en Buenos Aires". 

Ahí aprendió mucho de varios compañeros, "Aprendí – dice – a hacer periodismo y tuve Ia escuela de Ias agencias, que más allá de Ias limitaciones era una escuela muy buena Enseñaba no sólo a ser rápido, sino a tener capacidad de discernimiento". Tuvo ahí un maestro muy grande que fue José María Pasquini Durán. Fue su jefe y logró enseñarle muchísimas cosas. 

El otro aspecto que tenía Ia agencia como aprendizaje era Ia escuela política. Era una agencia muy especial, no regida excluyentemente por intereses comerciales. Uranga tenía acceso a información que no tenía casi nadie con un nivel muy alto y sobre todo distinto al de Ias agencias de noticias más importantes de ese momento. Trabajaba y editaba, por ejemplo, Ia agencia oficial de Yugoslavia, o Ia agencia de Ia Organización para Ia Liberación de Palestina.

En Ia Argentina empezó también a trabajar en algunas publicaciones, en diarios y revistas, y tenía muy poco tiempo para estudiar. Lo que hacía era no desaprovechar ningún curso, ningún seminario, pero tampoco encontraba una propuesta en lo académico que le cerrara con lo que estaba haciendo: "Lo que sí hacía era devorar libros, leer todo lo que caía en mis manos, que a través de mis contactos en toda latinoamerica era mucho" .

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Las valijas nuevamente. Políticas de comunicación; lo Popular y lo masivo

Marzo de 1976: golpe de estado al gobierno de Isabel Perón en Ia Argentina. 

El 25 de agosto de 1976, día del aniversario de Ia Independencia uruguaya, Uranga con su esposa y su primer hijo de ocho meses, abandonan el país de Evita, del tango, de Borges pero también de Arlt, de boca, de los inviernos fríos, rumbo a Colombia. 

Pensaba: "Qué carajo me voy a ir si no hice nada". 

Su director internacional en Ia Iglesia, un italiano que se Ilamaba Roberto Saenz, le dijo: "Usted se va porque yo se lo ordeno, porque yo me siento responsable de su vida". 

Washington Uranga se lo agredece hasta hoy. Como cuenta: "Yo tenía 25 años y al igual que todo el que tiene 25 años, más en ese momento, me creía inmortal, Invencible. La experiencia me demostró después que si yo me hubiera quedado no podría estar contando ahora Ia historia". 

Fue una salida bastante complicada. La misma agencia, Inter Press Service, le ofreció enseguida trabajo en Bogotá. Virginia, su esposa, era colombiana y Bogotá se transformo en un lugar donde aterrizar. 

Instalados allá se dio cuenta de que ya no le alcanzaba con su trabajo en Ia agencia. Tenía ganas de otras cosas, quería sistematizar algo de lo hecho y visto hasta el momento. Quería tomar un tiempo más calmo que el de Ia cotideaneidad de Ia agencia, que lo hacía correr todo el día. Necesitaba procesar algunas cosas que había vivido sobre y desde América Latina, en sus recorridos por este continente: "Una de mis mayores riquezas – piensa – es justamente que conozco, que he vivido o transitado por todos los países de América Latina. He estado siete, ocho, diez veces en casi todos lados. Trabajé en Colombia, en Perú,    en Ecuador, en República Dominicana... Viví temporadas largas   en México, en América Central. Eso es una escuela muy importante. Tengo miles de amigos, compañeros, Interlocutores en todas partes. Mi mayor riqueza son mis amigos, como riqueza de vida compartida, como espacio encuentro y de debate, de discusión política, teórica". 

En Colombia le ofrecieron un trabajo que lo entusiasmó mucho enseguida: le propusieron ser secretario ejecutivo del Departamento de Comunicación del Consejo Episcopal Latinoamericano. Este consejo es una estructura del tipo de una conferencia episcopal pero de todos los obispos de América Latina. En ese momento tenía una posición muy progresista. Venía de Ia Conferencia de Medellín

Uranga cuenta que ésta "era una propuesta tentadora, porque yo me sentia muy en casa, y además me estaban ofreciendo el ámbito de Ia iglesia, el ámbito de lo latinoamericano y el ámbito de Ia comunicación. Más cosas no podia pedir. Esto me iba a permitir seguir recorriendo el contienente, dedicar tiempo a estudiar, a analizar, a sistematizar experiencias vividas. Tenía 25 años y estaba casado, lo que también tenía su desafío: era el único laico con hijos, todos los demás eran curas y el que menos años me llevaba, me llevaba 15". Concluye: "Mejor propuesta no me habían hecho jamás". 

Su trabajo en Colombia le permitió víncularse a Ia Universidad Javeriana de Bogotá. Empezó a trabajar y a estudiar ahí. AI mismo tiempo comenzó a sistematizar sus experiencias de comunicación popular y comunitaria. 

También se relacionó muy de cerca con Ia gente del ILET, Instituto Latinoamericano de Estudios Transnacionales, de México, con Rafael Roncagliolo, Fernando Reyes Mata y con un grupo de gente también latinoamericanos que estaban trabajando con Francisco Gutierrez en pedagogia de Ia comunicación y com gente que estaba planificando en radio desde Ia SERPAL, Servicio Radiofónico para América Latina. 

En esa época se acercó a los comunicadores de Brasil, que tenía experiencias interesantes en pedagogía. Se vinculó con Ia gente de educación radiofónica, de ALER, Ia Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica. 

Todo esto le permitió entrar en el debate del 77 en relación a lo alternativo, Ia comunicación alternativa, el valor de lo alternativo vs lo masivo, el debate sobre el Nuevo Orden y el diseño de un propuesta política en comunicación para el continente.

En el 76 fue Ia conferencia de San José de Costa Rica. Cuenta Uranga que: "Ahí comencé a tener un protagonismo interesante, a meter a Ia Iglesia en el tema y a meterme desde Ia Iglesia en el tema; a participar de un espacio latinoamericano donde hubo gente como Margarita Graciano, el mismo Pasquini, Raquel Salinas, José Martinez Terreno, Manuel Rivera, Mario Kaplún", que todavía le sigue diciendo mi hijito y cuya influencia es notable en el investigador. Eran los que en ese momento estaban debatiendo el Nuevo Orden Mundial de Ia Información y Ia Comunicación. Dice: "Yo era joven, no tenía ni los antecedentes, ni los pergaminos que tenían todos ellos, y sin embargo, por alguna razón estaba ahí aceptado como interlocutor". 

En el 79 fue Ia Conferencia de Puebla en México. Allí Washington Uranga fue coordinador de prensa en Puebla y de Ia venida del Papa. Luego regresó a Colombia para ser director de Ia corresponsalía de Inter Press Service y para trabajar en Ia universidad dando cursos como profesor invitado. 

También en ese entonces trabajó para el Fondo de Naciones Unidas para el Desarrollo, en el área de comunicación. El Fondo tenía un programa de comunicación dedicado básicamente al tema de población y desarrollo humano. Había una asociación que se Ilamaba ALACODE, Asociación Latinoamericana de Comunicadores para el Desarrollo que era Ia que instrumentaba este tipo de servicios. Ahí Uranga realizó una serie de consultorías. 

En el 81, siendo director de Ia corresponsalía de Inter Press Service le tocó trabajar en un episodio muy curioso que fue Ia toma de Ia Embajada Mexicana en Bogotá por Ia guerrilla. Fue una toma de 45 días, con los embajadores adentro. Ahí vivió como nunca, de cerca, Ia violencia del país de los Buendía: "No me quería quedar más en Colombia. Colombia es un país que yo quiero mucho pero es muy complicado para vivir, sobre todo para mis hijos. Es un pais muy violento, se hace muy difícil vivir. Yo no quería que mis hijos crecieran ahí. De todos modos no podía volver a Uruguay todavía, estaba Ia dictadura, y en Ia Argentina, aunque los millitares seguían en el gobierno, se estaban dando algunas condiciones que me hicieron pensar en el regreso. Así nos vinimos para Buenos Aires''.

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Con un pie en Ia Argentina, con otro en el camino

La única cosa que siempre tuvo clara es que no se quería ir a vivir a Europa. Para él era importante vivir en América Latina: "No me importaba en qué país, si era en este continente. Y Virginia más o menos lo mismo". 

Argentina tenía una serie de ventajas. Allí vivían muchos amigos que los podían acoger, estaba cerca de Uruguay y para Uranga existía un mercado de trabajo aceptable. Sabía que podía ir con posibilidades de trabajo. 

Cuenta que, le ofrecieron Ia generencia de Ia editorial Patria Grande, que era una cooperativa de trabajo. 

El además ya estaba vinculado a La Crujía. Explica que en ese momento "Me vinculé con miembros del consejo, di algunos cursos, acía algunas colaboraciones. Bastantes años después me vine a trabajar todos los días. Cuando Ilegué a Buenos Aires el director era Telmo Meirone y desde siempre Telmo me había dicho si vos te venís a Buenos Aires venía a trabajar acá. La, Crujía fue siempre un espacio de referência, un lugar donde me pude expresar, aprender, discutir. Aqui conoci a Daniel Pietro Castillo, a José Ignacio Lopez Vigil." "Además – reflexiona – que le aporté a La Crujía todo mis referencias latinoantericanas. Creo que era un buen negocio, para La Crujía y para mí". 

En el 83 lo nombraron presidente de UNDA AL, asociación que reúne a radios y televisoras católicas de América Latina y que lo puso nuevamente a caminar por el continente como loco. Pero además le dio un lugar en otro espacio, que fue ULCRA, Ia Unión Latinoamericana del Caribe de Radidifusón. 

ULCRA, que ya no existe, era Ia contracara de Ia AIR, de Ia Asociación Interamericana de Radiodifusión. ULCRA como entidad reunía radio y televisión de servicio público de toda Latinoamérica, todos los canales y radios del Estado, más los canales y Ias radios que no tuvieran fienes lucrativos, distinto a Ia AIR. 

Uranga fue vicepresidente de Ia ULCRA. Durante mucho tiempo Ia presidencia estuvo en manos del gobierno mexicano. En ese momento el cargo lo ejercía el presidente de radiodifusión y cinematografía, y el otro vicepresidente era del gobierno cubano. Así que compartió con el gobierno cubano y mexicano durante seis años esta gestión. "Esto me abrió nuevas visiones de todo. Era curioso, entre dos gobiernos yo era el representante de organismos no gubernamentales", dice el investigador. 

En el 82, por otro lado, empezó a trabajar en el diario Clarín, uno de los de mayor tirada en Ia Argentina y en Ia agencia Diarios y Noticias

En Clarín fue colaborador permanente y en el 83 Ignacio Lopez lo propuso para hacer Ia página editorial diaria sobre la iglesia. A pedido expreso de los obispos lo, hecharon del diario al año siguiente. Parecía ser que a Ia cúpula eclesiástica argentina no le agradaban sus opiniones. En ese momento siguió trabajando en DyN y en Inter Press Service y unos años después, en el 87 salió Página 12, un diario de corte antioficialista y entonces comenzó a colaborar allí. 

También para el año 83 participó en Ia construcción y organización de un Congreso sobre Iglesia y Nuevo Orden Mundial de Ia Comunicación. "Se Ilamaba así – explica – porque se construyó desde gente vinculada a Ia Iglesia, en Brasil, pero fue un espacio desde el cual nosotros instalamos el debate sobre el Nuevo Orden y vino gente de Ia UNESCO, gente de Ia FELAP, de Ia Federación Latinoamericana de Periodistas". Se creó un espacio para todos los ámbitos. Uranga trabajó muy Intensamente en los dos años anteriores, profundizando cada vez más sobre el tema de políticas de comunicación y por lo tanto de planíficación.

El comunicador piensa que él Ilegó a Ia planificación "desde discutir el papel del Estado en Ia comunicación – tal vez poniendo un acento en el Estado equivocado –, desde discutir lo que significaba hablar de políticas de comunicación, de buscar otros ordenes de Ia comunicación distintos a los existentes, que eran injustos; desde discutir estrategias y políticas". Así descubrió Ia planeación de Ia comunicación.

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La Universidad. Las palabras en los hechos.

En Ia Universidad de Buenos Aires ingresó recién en el 90. Comenta que: "Siempre me resistí mucho a entrar en el ámbito académico. En Ia UBA venían presionando desde el 85, 86. Todos los años  me hacían una llamada distinta, tenés que venir a dar clase acá. Pero yo nunca consideré que tenía cosas para decir, yo siempre consideré que los académicos eran otros. Y no es una subvaloración, sino que mi historia se fue dando de esa manera, muy poco planificada". 

En Ia Universidad de La Plata es también profesor titular de Ia cátedra de Planeación de Ia Comunicación desde el año 1995, pero desde el 89 que a través de La Crujía – en cursos, seminarios, bibliografia – su presencia allí es casi permanente. En Ia actualidad, como director de Ia Maestría que Impulsa desde La Crujía, su influencia se percibe en gran parte de los investigadores jóvenes de Ia Facultad de Comunicacion Social, Luciano Sanguinetti, decano de Ia carrera de Comunicación Social de La Plata, explica que el principal aporte de Washington Uranga a Ia Facultad tiene que ver con su trabajo de Ia praxis entendida desde su asimilación a Ia teoría, es decir desde una concepción donde Ia reflexión y Ia acción aparecen inseparables Ia una de Ia otra. "Esto – explica – hace que tanto los alumnos como los docentes e Investigadores deban confrontarse, encontrarse com aquello que está fuera de los ámbitos académicos y que muchas veces en lo universitario se ha perdido de vista, que es Ia realidad misma". 

AI respecto dice Uranga que "eso pasa por lo que son Ias curricula de Ias carreras, y porque hay todo un debate que todavía no nos hemos dado a fondo que es Ia producción del saber, del conocimiento. Hemos dicotomizado desde hace años Ia producción del saber y de Ia práctica. Cuando   les digo a mis alumnos que Ia materia se llama Teoría de la Planificación Comunicacional , que se Ilama teoría, les aclaro que no se me ocurre que puedan Ilevaria adelante sin una inmersión en Ia práctica. Es decir, no tiene ningún sentido que yo venga acá y les cuente una teoría porque en realidad hacer planificación es un oficio, y los oficios solamente se aprenden haciendo y sistematizando esa práctica". 

Esta manera de hacer comunicación, además de lo anteriormente mencionado – Freire, Pasquali, la a pedagogia de Ia comunicación de Francisco Gutierrez y de Daniel Prieto Castillo – tiene mucho que ver con su aceptación de Ia doctrina católica, es decir, de Ia unión de Ia palabra y Ia obra; de Ia palabra y los hechos, los frutos.

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ALGUNAS REFLEXIONES

Haber nacido en una época, a mediados de un siglo que pensó en lo utópico desde lo posible; en un lugar, que en el sur también existe; en una familia católica, en un paisito, en un equipo de amigos que son de aquí y son de allá, todo esto inscribe sus marcas en el trabajo del comunicador. 

Todo esto es marcado también por Uranga 

Porque los hombres se hacen en Ias circunstancias, en Ia vida misma, pero a Ia vez crean y re-crean esas mismas circunstancias. 

¿Cómo podría ser de otra forma? 

En el recorrido de Ia obra de Washingtong Uranga aparecen claramente Ias huellas de su historia – o historias – de vida. 

En su acercamiento y compromiso con Ia problemática de lo latinoamericano se ven sus viajes, el largo viaje no terminado por el continiente. Las situaciones políticas que lo Ilevaron de un país a otro, pero también su necesidad de conocer aquello que los compañeron de Equipo en Ia Iglesia le habían enseñado: que había algo más detrás de Ia frontera. 

El vislumbrar el espejismo de Ias fronteras le permitió también, a partir de su práctica como comunicador en los medios paralelamente a sus experiencias en Ia comunicación comunitária, entender que lo alternativo y lo popular no podía practicarse desde Ia separación de lo masivo. Aqui también traspasó Ias fronteras, en un momento en el que Ia discusión desde Ia mayoria de sus colegas no era permitida. 

Metiendo a Ia Iglesia en el tema y metiéndose en el tema desde Ia Iglesia, Ias aspiraciones de un Nuevo Orden de Ia lnformación y la Comunicación lo acercaron claramente a lo que luego sería uno de los ejes fundamentales de su trabajo: Ia planeación de Ia comunicación. 

Por un último, Ia idea cristiana de Ia unidad entre obra y palabra, entre oración y frutos, Inscribió en su experiencia como comunicador lo que Francisco Gutierrez (15), junto a Mario Kaplún, han definido como imprescindible: "hacer de Ia comunicación una praxis socio-política de transformacíon social. E otras palabras, hacer  de la comunicación un instrumento que ayude a Ia implementación de un proyecto político transformador".

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NOTAS

(1) Revista Oficios Terrestres, publicación de Ia facultad de Periodismo y Comunicación Social, Universidad Nacional de La Plata. 1995. 

(2) Washington Uranga y José Maria Pasquini Durán, Precisiones sobre Ia radio, Ediciones Paulinas. 1988. 

(3) Documento de Difusión del Centro de Comunicación Educativa La Crujía. 

(4) Washington Uranga y José María Pasquini Durán, Precisiones sobre Ia radio, Ediciones Paulinas.1988. 

(5) Washington Uranga, Comunicación y Evangelización: perspectivas actuales, Ed. Paulinas, Bogotá. 1978. 

(6) Washington Uranga y José María Pasquini Durán, Precisiones sobre Ia radio, Ediciones Paulinas. 1988. 

(7) Roncagliolo Rafael, Comunicación y culturas transnacionales, en Comunicación Transnacional: conflicto político y cultural, DESCO, Lima. 1982. 

(8) Jesus Martín-Barbero, Procesos de Comunicación y matrices de cultura, FELAFACS, G Gilli. 1987. 

(9 y 10) Washington Uranga y José María Pasquini Durán, Precisiones sobre Ia radio, Ediciones Paulinas, 1988. 

(11) Washington Uranga, Laura Moreno y Claudia Villamayor: Diagnóstico y planificación de Ia comunicación, Ediciones para Ia comunicación, La Crujía. 1994. 

(12, 13 y 14) Revista Oficios Terrestres, publicación de Ia Facultad de Periodismo y Comunicación Social, Universidad Nacional de La Plata. 1995. 

(15) ¿Adoctrinamiento o Liberación? Praxis de Ia comunicación cristiana. Ediciones Paulinas. OCIC-AL. UNDA-AL. UCLAP. WACC. 1987.

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