Cátedra Unesco de Comunicação para o Desenvolvimento Regional

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Carta à redação

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PCLA - Volume 2 - número 1:  outubro / novembro / dezembro 2000

 


L I V R O S

 

Industrias Culturales en la Ciudad de La Paz

 

                                                                                 De: Érick Torrico (org.) 
Por: Marcelo Guardia Crespo

(Professor da Universidad Catolica Boliviana)

 

El término “Industria Cultural” se ha convertido en un elemento importante en la producción académica boliviana a partir del los primeros contactos de los estudiosos de las ciencias sociales y los comunicadores con la producción de la “Teoría Crítica” alemana. Sin embargo, su uso ha tenido desde las aplicaciones más rigurosas en el análisis de los procesos comunicacionales y de cultura, hasta las aplicaciones más  arbitrarias  y superficiales que lo han convertirlo en un cliché típico de academias superficiales y  facilistas. En ambos casos no se ha contado elementos empíricos que operativizen este concepto en favor de un real conocimiento de  fenómenos en los que la compleja industria cultural Boliviana juega roles importantes. El trabajo de Erick Torrico, Antonio Gómez y Karina Herrera, sobre las IC en la ciudad de La Paz, busca ocupar ese vacío. Muestra la estructura, las tendencias y las posibles consecuencias locales y  nacionales en la producción cultural boliviana.

Publicado por el Programa de Investigación Estratégica en Bolivia (PIEB) a fines de 1999, se trata de un documento que presenta los resultados de un levantamiento cuyo objeto  de análisis fue  “la estructura y las tendencias del circuito cultural empresarial de la ciudad de La Paz , en sus sectores editorial, fonográfico y audiovisual (más sus respectivos subsectores) y en el lapso de 1997-1988”.

Está estructurado en nueve capítulos , además del prólogo de José Marques de Melo. En un primer capítulo está una aproximación al tema, el “estado de arte” de las investigaciones sobre el las industrias culturales  en el país, los problemas e hipótesis de la investigación.

Un segundo capítulo está dedicado a la construcción de un marco teórico sobre la producción cultural y su forma industrial en la que revisa los autores más importantes que contribuyeron a la identificación  y comprensión de este fenómeno. En él también se destacan tipologías de IC, la relación con la configuración de identidades culturales, las políticas y legislación cultural y las posibilidades  de desarrollo  y consecuencias de lo que se denomina en el trabajo “enfoque de Control Cultural”  a través de políticas y legislación.

Luego está la identificación de la cultura en circuitos culturales, donde se expone el marco legal relativo a los circuitos, el grado de aplicación positiva de ese marco. Los agentes, las instancias organizativas, como la comunidad, la administración pública, el mercado. Los componentes: medios de producción, canales de comunicación y públicos.  

También está una breve contextualización socio económica de la ciudad de La Paz  donde se muestra algunos problemas que enfrenta  la industria en general, tales como: falda de acceso al crédito, deficiencia de calificación de trabajadores, mercado interno reducido, baja capacidad utilizada, tecnología rezagada y deficiente desarrollo de sistemas de transporte. 

El primer sector abordado es el editorial. Se denomina así al dedicado a la producción de impresos en papel, entre los que se hace  la clasificación en: libro, revista y periódico. Las principales dificultades que enfrenta este sector, según el equipo de investigadores,  serían: la competencia decodificadora, traducida en bajos niveles de alfabetización que, a propósito, es uno de los principales problemas relacionados con la producción y consumo cultural en Bolivia. Las condiciones socieconómicas de la mayor parte de la población,  que tiene una bajo poder adquisitivo son definitivamente un obstáculo importante. No olvidemos que es uno de los países más pobres del continente y que sus necesidades principales tienen que ver antes con la sobrevivencia que con necesidades culturales. Otro problema apuntado es el del aumento de copias piratas que se relaciona con el desempleo y el poder adquisitivo. Los cambios de tradición escritural a la visual y la notable vigencia de tradiciones orales que pasan directamente a la visual sin tocar siquiera la letrada. Los bajos hábitos de lectura y el poco fomento del Estado  a la producción del libro en  general. 

Los agentes más importantes identificados son:  los productores   o editores  los importadores,  los distribuidores, los comercializadores y los agentes de difusión.

El estudio ha analizado los impresos de acuerdo al siguiente detalle:  

Libros literarios, educativos y distractivos en formato: enciclopedias, formato medio y pequeño, con un tiraje medio de 1000 ejemplares. 

Revistas generales  y especializadas

Periódicos generales y especializados con periodicidad diaria  o bimestral. 

Algunos datos interesantes en este rubro son destacables, como ser que sólo un 16 % del subsector libros se dedica a la producción y el resto a importar, comercializar, distribuir y  difundir. En el caso de revistas ese índice sube a 30 % y en periódicos a 42 %. También resulta interesante saber que  85 % de los libros son de procedencia extranjera,  97 % de las revistas son extranjeras y 90% de los periódicos son nacionales. En La Paz existen 11 periódicos.  

El sector fonográfico, abordado en el capítulo VI, está manejado por  los productores, importadores, distribuidores y difusores. 

Sus productos más importantes son el disco de vinilo, el CD, los cassettes  y los cassette-karaoke. 

En este capítulo se presenta una reseña histórica del sector  donde se destaca que en 1936 surge la primera empresa discográfica: Discos Méndez y que al presente se cuenta con dos tipos de agentes: Las grandes productoras como Discolandia, Heriba, Lauro, Santa Fe Record Sony Music y BMG, y las pequeñas productoras que en La Paz son alrededor de 36, lo que demuestra que existe una vasta producción musical popular que abarca espacios culturales populares que atiende la demanda y oferta se acuerdo a las condiciones socioeconómicas de importantes sectores de la población, en todo el país.  

También es relevante conocer que el soporte más utilizado para la difusión de la producción fonográfica es el cassette, que existe una asociación de empresas productoras y que sólo en La Paz, para un millón de habitantes,  existen más de 60 emisoras en AM y FM registradas en la Superintendencia de Telecomunicaciones. También es importante saber   que las ventas piratas superan en dos o tres veces a las ventas legales de discos y cassettes.  

En el siguiente capítulo (VII), se hace referencia al sector audiovisual que comprende la producción de bienes cinematográficos  y audiovisuales,  con sus actividades de importación, distribución y comercialización. 

La clasificación de producciones de cine se da de acuerdo con la procedencia y el género. Los programas de televisión son: programas de interés comercial para difusión en circuitos abiertos o cerrados, programas de interés social y programas de interés artístico cultural. Los de vídeo: pregrabados de interés comercial, vídeo películas y los vídeo-karaoke. 

Los agentes del sector audiovisual concentran su actividad en la comercialización en un 47 %, 28 % a la producción, 8% la distribución, 7 % a la difusión  y 10 % a la importación. 

Cada subsector tiene una reseña histórica, una descripción interna además de  una identificación y descripción de agentes. 

Entre los datos más interesantes están los referidos a la distribución de horas y porcentajes de programación nacional y extranjera en los canales/redes  de televisión: UNITEL, BOLIVISION, ATB Y CANAL 11. 

La red BOLIVISION aparece con el mayor índice de producción nacional con un 43,5 %, frente al CANAL 11 cuya producción sólo llega al 20 % de su programación total. El mismo cuadro comparativo nos muestra que los programas nacionales más importantes son el noticiero y el deportivo. Los programas extranjeros más difundidos son las telenovelas y los infantiles.  

En términos generales, las telenovelas generan más ingresos a los canales, seguidas por los noticieros y luego las revistas de variedades. 

Es curioso constatar que en la década de los años ochenta surgió un movimiento del vídeo nacional, como respuesta alternativa a la televisión que “...era considerado como uno de los canales de penetración ideológica del imperialismo”. (p.73) 

Uno de los principales problemas del sector es la existencia de un mercado de productos piratas  donde se ofertan películas de reciente lanzamiento sin control alguno y a precios bajísimos. Este aspecto se constituye en un riesgo para que Estados Unidos descertifique en el contexto internacional a Bolivia, porque aquí se mueven alrededor de 45 millones de dólares al año de manera irregular. Así, “...empresas extranjeras y nacionales  habrían dejado de percibir para 1996 dos millones de dólares por derechos de películas, 15 millones por composiciones musicales y grabaciones, cinco por libros y 6,9 por software”. (p.93)  

El capítulo VIII titula: “Estructura y Tendencias del Circuito Cultural Empresarial”. En él se afirma que “...la instancia fundamental de articulación de la producción cultural masiva empresarial es el mercado”. El agente por excelencia es la empresa privada. El Estado juega un papel regulador , salvo en el caso del cine en el que invierte y alienta. La lógica mercantil hace que el producto cultural sea visto como mercancía, por tanto está condicionado por la oferta y demanda. Esta lógica es la hegemónica en el proceso general de producción cultural”.(p.87)   

“Los problemas de comercialización son(...) piratería, contrabando y competencia desleal. Esto reduce los precios (...) y ganancias de los comercializadores legalmente establecidos”. (p.91)

“Los medios masivos(...)son los canales privilegiados para la difusión de bienes culturales...” 

De esa manera el panorama presentado en la investigación muestra un mercado de dimensiones reducidas, con una competencia intensa, amplio margen de acción para la piratería y creciente presencia de empresas y productos transnacionales. Asimismo, a manera de previsión, presenta tres posibilidades de  desarrollo de la presente situación: a) escenario inmodificado, donde el mercado sigue reducido, no aumenta la producción, continua fuerte la piratería y los agentes continúan siendo los mismos. b) escenario negativamente modificado, donde las condiciones son más adversas que las actuales y c) escenario positivamente  modificado, en el que las condiciones mejorarían en favor de un mercado más autónomo, regular, legal y con mejores perspectivas de desarrollo.  

Así, el texto contribuye no sólo al conocimiento de una de las dimensiones más importantes del desarrollo  cultural paceño y nacional , sino que también se constituye en un valioso documento  que permite reflexionar  sobre el rol de los actores  este ámbito en un contexto democrático  en el que los procesos de producción, circulación y consumo son fundamento para la construcción de identidades sintonizadas con los desafíos de un nuevo milenio. 

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