Cátedra Unesco de Comunicação para o Desenvolvimento Regional

A R T I G O S

P E R F I S

E N T R E V I S T A S

P R O J E T O S

R E S E N H A S

F O R U M

C A L E N D Á R I O

Carta à redação

banperfis.jpg (13527 bytes) PCLA - Volume 2 - número 1:  outubro / novembro / dezembro 2000

                                       


La contribución de Raúl Fuentes Navarro 
al pensamiento comunicacional latinoamericano

 

Lic. R. Elizabeth Bellon C.
(Universidad Iberoamericana/ México)


Principais links

Introdução

Estructura del Trabajo

Justificación

Desarrollo
Tendencias fundamentales
Tiempo
Temas
Autores

Problemas
Delimitación del Objeto de Estudio de la Comunicación
Investigación
Campo Académico

Analisis e Interpretacion
Elección o Azar
Los Objetos de la Práctica
Escuelas y Postura


Comentario Final

Bibliografia

Otros  Textos

Historia  Académica


INTRODUCCION

            Este escrito tiene como finalidad recuperar algunos índices en torno a la historia -personal y académica- de un investigador de la comunicación en México, en este caso, el Dr. Raúl Fuentes Navarro. Luego de la revisión y análisis de libros y artículos más significativos del autor así como del currículum del mismo, se llevó a cabo una primera aproximación respecto de su obra y biografía.

            Con base en el reconocimiento de paradigmas, modelos, métodos, mutaciones y permanencias, se conformó una guía de entrevista con la intención de posibilitar una indagación directa en torno a la "historia de vida" del investigador. Se intentó reconstruir su proceso, recoger la proyección intelectual de sus escritos además de su ubicación dentro del pensamiento de la escuela latinoamericana de comunicación teniendo en cuenta las propias "representaciones" del investigador.

            De ninguna manera se aspira a la generalización. Las limitaciones de tiempo y recursos[i] y la insuficiencia de datos que, cuantitativamente, serían incapaces de soportar las réplicas provenientes de un universo de tal magnitud no lo permiten[ii]. Por el contrario, trascendiendo la descripción y sistematización del total de la información existente, el objetivo primordial consistió en explorar a profundidad algunas problemáticas que suscitaran, en diálogo permanente con el investigador, una interpretación íntima respecto de su pensamiento como practicante del oficio en el campo de la comunicación.

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Estructura  del  Trabajo

            I.- La primera parte contempla una descripción de tendencias fundamentales a propósito del trabajo de Fuentes Navarro (tiempos, temas, autores).

            II.- La segunda sección, después del análisis de textos, presenta una breve reflexión en torno al pensamiento del autor respecto del objeto de estudio de la comunicación, la investigación y el campo académico.

            III.- Enseguida, se integra una interpretación y análisis personal a partir tanto del currículum del científico de la comunicación elegido, de sus tendencias conceptuales, así como de los datos obtenidos a partir de la entrevista.

            IV.- Finalmente, se agrega un comentario crítico a manera de conclusión.

            El criterio de selección es personal.

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Justificación

            Dados los inconvenientes antes citados, quedaría pendiente efectuar un segundo acercamiento a profundidad que nos provea de mayores elementos interpretativos. Es obvio que con la información recuperada resulta imposible sostener aserciones definitivas sobre la relación entre historia de vida y escuela de pensamiento.

            Por otro lado, creo que este análisis constituye un avance trascendental que permitirá conquistar dicho objetivo; más aún, si se enmarca dentro de mi proyecto de investigación. Confío en que esta legítima aportación se leída y valorada desde esta perspectiva.

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Desarrollo

      I.- Tendencias Fundamentales

         a) Tiempo [iii]

            En la trayectoria de Fuentes Navarro, encontramos insistentemente textos que reflexionan a propósito de la comunicación, su objeto de estudio, su campo, presupuestos teóricos, la investigación y enseñanza de la comunicación; sin embargo, se reconoce un período de tiempo que registra la mayor cantidad de artículos, ensayos o ponencias publicadas en torno a estas temáticas. Dicho año es el de 1986, con un total de cinco artículos publicados, los cuales representan un 23.80 por ciento del total revisado.

            Cabe destacar que este prolífico período coincide con su nombramiento en el año de 1987 como profesor y Director de la Escuela de Comunicación Social del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, ITESO, en la ciudad de Guadalajara, México. En este año y subsiguientes se incrementó significativamente su participación dentro de las principales asociaciones académicas en México y América Latina en el campo de la comunicación tales como el Concejo Nacional para la Enseñanza e Investigación de las Ciencias de la Comunicación (CONEICC), la Federación Latinoamericana de Facultades de Comunicación Social (FELAFACS) y la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación (AMIC); además de numerosas conferencias dictadas en México y fuera del país.

            Enseguida, aparece el año de 1988 con un total de un artículo publicado y un libro, que representan 9.52 por ciento del total. Igualmente, en el año de 1989, 1992 y 1994, se registraron dos artículos en cada uno (9.52% respectivamente), mientras que en 1991 se contabilizaron también dos publicaciones, pero a diferencia de las anteriores, hay un artículo y un libro (9.52%); en los años de 1980, 1985, 1987 y 1990 se registró un sólo artículo respectivamente, es decir, 4.76 por ciento cada uno. En el año de 1981 se localizó una sóla publicación que corresponde a su tesis de licenciatura (4.76%), alrededor de 1988 se encuentra su tesis de maestría -probablemente, corresponde a la sistematización documental-, y finalmente, en 1996 aparece su tesis de doctorado (4.76%). Son los años de 1982, 1983, 1993 y 1995 los que registran nula incidencia, pues no se encontró ningún artículo o publicación.

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            b) Temas

            1.- La "enseñanza de la comunicación" es, cuantitativamente, la temática que aparece con mayor recurrencia en los textos - consultados y localizados- con siete documentos, es decir, 30.4 por ciento del total.

            2.- Después, aparece "la investigación de la comunicación" como un aspecto analizados recurrentemente en los escritos del autor con un total cinco documentos, en suma, 21.7 por ciento.

            3.- Enseguida, "el campo académico" se reitera como uno de los objetos de estudio prevalecientes en la trayectoria del autor con cuatro documentos, es decir, 17.3 por ciento.

            4.- También, "la teorización" respecto del objeto de la comunicación aparece en las publicaciones del autor con un 13 por ciento del total.

            5.- Finalmente, encontramos un escrito sobre "comunicación educativa audiovisual", otro sobre "construcción informativa del acontecer en los diarios de Lima", uno a propósito de "los medios de comunicación y las industrias culturales", y por último, uno sobre la comunicación desde su "perspectiva organizacional"; cada uno registra un 4.3 por ciento.

            Comparativamente, Fuentes Navarro registra el mayor índice de participación sobre el estudio y enseñanza de la comunicación; mientras que otros académicos del campo como Jesús Martín Barbero, prevalecen en escritos de reflexión teórica en torno al objeto de la comunicación "en sí" además de realizar recuentos de carácter histórico sobre el desarrollo de las escuelas de pensamiento predominantes en este campo.

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            c) Autores

            El maestro Carlos Luna Cortés y el doctor Enrique Sánchez Ruiz son dos académicos que en varias ocasiones, han participado de manera conjunta con Fuentes Navarro en la búsqueda, redacción y publicación de escritos a propósito de ciertos temas. En este sentido, se reconoce un momento inicial, en donde se elaboraban textos de manera conjunta con Carlos Luna Cortés, del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO); como ejemplo, la ponencia titulada "¿La investigación y los posgrados en comunicación en México, centralismo y dispersión?" (1986). En un segundo momento, más reciente, se colaboró de cerca con Enrique Sánchez Ruiz de la Universidad de Guadalajara (UdeG); como ejemplo, el texto denominado "Algunas condiciones para la investigación científica de la comunicación en México"(1989) y "La investigación sobre comunicación en México: Los retos de la institucionalización" (1992).

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II.- PROBLEMAS

            Luego de describir algunas tendencias evidentes, a continuación expondremos las problemáticas que, dada su reiteración, proporcionan índices para pensar en torno a las ideas, ejes, paradigmas y reflexiones de Raúl Fuentes Navarro.

            a) Delimitación del Objeto de Estudio de la Comunicación.

            Fuentes Navarro se percata de la creciente complejización registrada a partir de los años sesentas respecto de enfoques, avances conceptuales y una cierta evolución terminológica en comunicación; de ahí, la urgencia de sistematizar datos, conceptos y experiencias disponibles para poder avanzar en su tratamiento y práctica (Fuentes, 1987). Poco a poco, la comunicación fue reconocida como "espacio estratégico" en los procesos de transnacionalización y de emergencia de identidades culturales, y por tanto, se buscó poner el énfasis ya no en los "medios" sino en las "mediaciones". Para arribar a lo anterior,  se tuvo que romper con algunos supuestos: a) que la comunicación se reduce a los medios y éstos a la tecnología, por el contrario, se propone entenderla como fenómeno humano y social; b) se requiere ubicar históricamente a los medios masivos como instituciones sociales determinadas política, económica y culturalmente en su racionalidad tecnológica; c) que la tecnología es neutral políticamente y que se reduce al empleo de aparatos; y c) que para integrar algo al estudio basta con incluirlo como materia en el currículum (Fuentes, 1988).

            Pese a que en los textos pueden entreverse múltiples influencias que tienen su origen en los distintos momentos históricos que caracterizaron los cambios y paradigmas predominantes respecto del desarrollo de la investigación de la comunicación, las tendencias que a partir de un primer nivel de lectura se identificaron en los escritos de Fuentes Navarro son: en una etapa inicial, la "communication research" y la "Escuela de Frankfurt", y posteriormente, el "constructivismo" y la "teoría de la estructuración".

            En un artículo que trata sobre la comunicación educativa audiovisual, publicado en 1985, se propone un marco teórico para el empleo de los medios audiovisuales en la enseñanza superior. Aunque se retoman aspectos tales como el contexto sociocultural y explícitamente se rechaza la "teoría de la jeringa hipodérmica" en el uso de medios, los elementos que conforman el modelo y la descripción de los mismos se vinculan con los términos y esquema propuesto por la communication research.

            Se valora la "evocación en común de significados" de acuerdo a reglas convencionales", sin embargo, ambos "polos", "emisor" y "receptor" se sitúan dentro del contexto sociocultural gracias a que comparten un mismo "código". Así, los elementos básicos del proceso de comunicación serían el emisor, mensaje, codificador, signos (contenido y expresión), señal, canal, medio, códigos, decodificación, receptor, cultura y sociedad.

                La interrelación sistemática de estos elementos conforma el proceso de la comunicación, que no puede considerarse mecánica o estáticamente, sino como un proceso que involucra diversas dimensiones humanas y sociales por tres características esenciales que posee: la comunicación es un proceso dinámico de interrelación; sucede en un tiempo y un espacio específicos que lo condicionan a través de circunstancias; y se da entre sujetos históricos concretos, miembros de un grupo social y partícipes de una cultura. Por ello, además de los aspectos de transmisión y significación, la comunicación es una interacción que se realiza en un contexto, que por ello es afectada por un número indeterminable de variables, y que promueve en diversos niveles y grados, la transformación de quienes se comunican (Fuentes, 1985).

            Si bien existen concordancias con algunos términos empleados por la communication research respecto del modelo lineal de comunicación, del emisor al receptor y viceversa, es evidente que también existen diferencias contundentes respecto del tipo de interacción concebido por el autor entre los participantes del proceso. Intentando superar el eclecticismo, sino por el contrario, desde una postura epistemológica distinta respecto de la significación del proceso de comunicación -que innegablemente se aleja de la teoría hipodérmica-, en este mismo artículo confluyen aseveraciones que podrían atribuirse a los postulados expuestos por la Escuela de Frankfurt:

                Los efectos globales de esta "explosión informativa incluyen fenómenos sociales indispensables, como la enajenación del individuo frente a los mensajes manipulados; la homogeneización acrítica de grandes porciones de cultura, que tiende a la masificación, la incomunicación que provoca conflictos de toda clase a partir de la sobresaturación de estímulos informativos, la concentración del poder cultural y social en manos de intereses parciales, etcétera. En este contexto, los medios tecnológicos de comunicación (llamados masivos), no son instrumentos neutrales, sino que su mismo desarrollo obedece a los fines para los cuales han sido empleados y que provocan tales efectos sociales (Fuentes, 1985).

            En escritos más recientes, se rescatan nuevas aproximaciones al objeto de la comunicación; advertimos direcciones opuestas y niveles de profundidad múltiples, del sujeto a la colectividad, pero al parecer, un sólo destino, el "Otro" y el "Sentido" que se construye en sociedad. Así la Comunicación se define por el autor como:

                Forma esencial de relación social a través de la cual se produce en común sentido sobre el mundo y se define la identidad de los sujetos, tanto individuales como colectivos, a través de la con-vivencia, origen de la dimensión política (Fuentes, 1988).

            En 1992:

                La comunicación como objeto de estudio, puede ir siendo redefinida en sus términos más generales, como las relaciones, establecidas e investigadas a través de sus múltiples mediaciones, entre producción de sentido e identidad de los sujetos en las prácticas socioculturales más diversas.

            Cómo ejemplo de la postura "constructivista", que sin duda se consolidó en años recientes -¿moda?-, citamos la tesis doctoral de Fuentes Navarro, que a diferencia de los textos restantes, declara desde el inicio los supuestos con los que trabaja el campo académico de la comunicación en México:

                Cabe adelantar que se parte de una postura epistemológica constructivista, racionalista y dialéctica -siguiendo a Jean Piaget- para poder plantear históricamente la mutua determinación entre sujetos y estructuras a diversas escalas, desde macrosociales hasta individuales (Sánchez Ruiz, 1991:116-17) y explicar desde una perspectiva sociocultural las relaciones multidimensionales entre actores, estructuras y sentido (González, 1993:211) que constituyen el campo académico de la comunicación en México (Fuentes, 1996).

            Las aseveraciones iniciales respecto del proceso de comunicación -donde se retomaba el esquema "emisor-mensaje-receptor"-, se trasladaron hacia la pregunta por la existencia de un campo académico de la comunicación en nuestro país; es decir, aunque al principio se valora la participación del sujeto en el proceso de comunicación como "polo", paulatinamente se cambió la perspectiva de acercamiento para situarlo dentro de un campo complejo y determinado, pero, sin negar su "agencia". Como ejemplo de esta nueva complejidad, su proyecto de investigación doctoral sobre la "emergencia de un campo académico en comunicación", intenta responder a la pregunta de cuáles son y cómo operan los factores socioculturales determinantes de la confluencia entre las configuraciones del conocimiento (saberes prácticos, instrumentales, formales), así como las prácticas que ejercen los agentes "investigadores académicos" en la constitución del campo académico de la comunicación en México.

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      b) Investigación

            Con base en la lectura de textos, se percibieron distintas posturas respecto de la práctica de investigación en comunicación. Los hay desde quienes condenan los dogmatismos, reduccionismos, deshiztorización, la ausencia de crítica, pertinencia social y exceso de ingenuidad, hasta quienes presumen de una rica y heterogénea tradición "científica" que se prolonga hasta nuestros días.

            Según Fuentes Navarro, las características que prevalecen en las prácticas concretas de investigación de la comunicación son: a) la minimización del trabajo empírico, b) el predominio de los estudios sobre medios y c) la proliferación de modas teóricas; por tanto, la investigación se dedica a estudiar "alrededor" de la comunicación o sobre sus determinantes (Fuentes, 1992).              Además, menciona que luego de la crisis del modelo positivista, la ciencia es considerada ahora como una empresa interpretativa, de modo que los problemas de significado, comunicación y traducción adquieren una relevancia inmediata para las teorías científicas. Desde su opinión, apunta que el estudio de la comunicación, independientemente de enfoques disciplinarios, ha contribuido en mucho a la ruptura del paradigma positivo. En este sentido, rechaza la idea de que pueda haber observaciones teóricamente neutrales, pues ya no se canonizan como ideal supremo de la investigación científica los sistemas de leyes conectados en forma deductiva (Fuentes, 1992). Insiste en que, se requiere encontrar las maneras más productivas de trabajar lo que los empiristas lógicos llaman la "lógica del descubrimiento" y no sólo la "lógica de la justificación"; es decir, los procedimientos para generar preguntas pertinentes y no sólo los necesarios para responderlas con relativa certeza.

            Fuentes Navarro considera que el trabajo de producción de conocimiento es necesariamente una tarea colectiva y a largo plazo, por lo que el desarrollo de la comunidad de "practicantes" es esencial, y para éste, indispensable la comunicación: la producción en común de sentido (Fuentes, 1992). En este sentido, advierte la existencia de una actividad científica de producción de conocimiento sobre la realidad sociocultural al margen de las adscripciones disciplinarias que se han definido desde el siglo XIX, movimiento que según su hipótesis, puede interpretarse como un principio emergente de la práctica de las ciencias sociales en el siglo XXI (Fuentes, 1992).

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      c) Campo Académico

            Algunos consideran que "nuestras academias" no surgen de un proceso de debate teórico sobre los problemas del lenguaje y su representación del mundo social, ni de la incorporación crítica de perspectivas que surgen del análisis de la teoría social, sino de la necesidad de legitimar ciertas prácticas. Parece entonces que la comunicación es una nueva disciplina que en poco tiempo, múltiples personajes y abundantes propuestas, ha construido un "saber" que aspira a convertirse en "ciencia". Fuentes Navarro ilustra:

                Por lo pronto, debemos afirmar que tanto nuestro análisis documental, como los esfuerzos de reflexión y análisis realizados en los últimos años por varios investigadores mexicanos, para establecer un balance (auto-crítico) y "estados de la cuestión" precisos, nos permiten constatar que el campo está vivo y en constante búsqueda y que está en marcha el proceso de constitución de una relativamente sólida "comunidad científica" -a pesar de las condiciones de trabajo adversas- proceso que, precisamente, se hace necesario analizar con mayor detenimiento.[iv]

            Desde el trabajo de la "comunidad" y sus "practicantes":

                Entendemos, entonces, la investigación de la comunicación en México como                  un campo en proceso de integración y consolidación, constituido por prácticas socialmente determinadas y articuladas a un proyecto progresivamente compartido por los miembros de la comunidad académica,  proceso que actualmente se puede considerar en una etapa de "transición".[v]

            Y aceptando las marcas de lo social:

                La construcción de un conocimiento sistemático que aspire a convertirse en ciencia (social) es una tarea colectiva e histórica, en el sentido de que está determinada por las dinámicas generales de la formación social   en que se inserta, a su vez en proceso de continua transformación.[vi]

            No hay duda de que existe el campo académico de la comunicación en México y América Latina, sin embargo, es evidente -merced de la fragmentación- que se carece de postulados teóricos sólidos que de manera conjunta y desde distintas interpretaciones y aportes de la ciencia social expliquen con suficiencia los problemas que nos ocupan, así como de herramientas metodológicas consistentes que permitan aproximaciones más ciertas a los objetos y sugieran soluciones.

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III.- ANALISIS E INTERPRETACION [vii]

            Raúl Fuentes Navarro ha publicado, más intensamente desde 1980 -fecha en que obtiene el grado de licenciatura-, un buen número de trabajos académicos sobre la enseñanza y la investigación universitarias de la comunicación en México y en América Latina, productos al mismo tiempo de su experiencia individual y como integrante de una comunidad, y de su inserción en proyectos institucionales de impulso al desarrollo del campo. Ha participado también activamente por muchos años en las organizaciones académicas mexicanas y latinoamericanas que agrupan a los docentes e investigadores de la comunicación, por ejemplo, el Consejo Nacional para la Enseñanza y la Investigación de las Ciencias de la Comunicación (CONEICC), la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación (AMIC), la Federación Latinoamericana de Asociaciones y Facultades de Comunicación Social (FELAFACS) y la Asociación Latinoamericna de Investigadores de la Comunicación (ALAIC). Como ya se dijo, se identifica como momento inaugural de su inserción al campo el año de 1980, cuando presenta su tesis de licenciatura e imparte la materia de teoría de la comunicación en el ITESO. Sin embargo, al asumir la dirección de la licenciatura en Comunicación Social del ITESO en 1986, su participación en las citadas organizaciones aumentó; y consecuentemente, se construye la base de su reconocimiento dentro del campo.

            Fuentes Navarro, en consecuencia, se ubica al interior de una de las instituciones que cuentan con el reconocimiento explícito de muchos sujetos en la elección de la opción por la carrera académica y la investigación, es decir, en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO); al igual que la Universidad Iberoamericana, la Universidad Nacional Autónoma de México y la Universidad Autónoma Metropolitana, plantel Xochimilco.

            Según Fuentes Navarro, cada fase de su trabajo es, aparentemente, una nueva apertura del proyecto personal que se inició, de manera formal, veinticinco años atrás, cuando fue admitido como estudiante de la licenciatura en Ciencias de la Comunicación del ITESO.

            Sabemos, las investigaciones del autor se han centrado en buena medida en una búsqueda constante del "sentido" general del estudio universitario de la comunicación. De esta manera, la opción por construirse una posición y una identidad profesionales como académico de la comunicación, ha implicado para el autor un ejercicio permanente de "auto-reflexividad" al tomar como objeto de estudio el "campo" en que actúa como sujeto; en términos de Pierre Bourdieu, formando parte de "un espacio sociocultural de posiciones objetivas" en que los "agentes" luchan por la apropiación del "capital común".

            Se advierte que Fuentes Navarro es ya un académico "legítimo" en el campo de la comunicación debido a que, como sujeto, practica profesionalmente desde hace al menos veinticinco años las funciones "sustantivas" de la universidad, a saber, docencia, investigación, extensión, difusión, etcétera.

            Según Fuentes Navarro, en el caso de los "académicos de la comunicación", no sólo se investiga sobre ésta, sino que se posee la intención de arribar a ella a través de su misma práctica, es decir, "la comunicación mediante la puesta en común".

            Considero, que a lo largo de su historia, Fuentes Navarro ha optado voluntariamente -y como él mismo lo manifiesta- por enfrentarse al reto metodológico de "objetivar mediante representaciones científicamente válidas una parte significativa del mundo en que se vive subjetivamente". Sin embargo, el propósito más general se ubica en términos de intervención "práctica" del sujeto sobre el objeto, es decir, contribuir con el estudio -proceso y productos- a la constitución del campo académico de la comunicación, mediante un análisis sociocultural sistemático, aunque necesariamente parcial, de su "estructuración-desestructuración-reestructuración" en el entorno histórico concreto de México.

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            a) Elección o Azar

            ¿Qué existió antes de que Raúl Fuentes Navarro fuera aceptado como estudiante de la carrera de comunicación que lo encaminó por esta ruta? A un primer nivel de lectura, podría apoyar la hipótesis que sostiene que las ideas o paradigmas del investigador en su trabajo cotidiano corresponden en gran medida a su biografía. Profundizando, se sospechan límites evidentes para dicha afirmación; en este caso, se confirma que el azar y la intuición también se hacen presentes.

            Luego de una infancia percibida por el autor como una "época de disfrute de la dependencia y de la formación que eso permite", teniendo a su padre como "figura de referencia", a su madre como principal "ejemplo y afecto", siendo el único hijo varón y poseedor de una cierta "rebeldía", la decisión de estudiar comunicación fue, al parecer, resultado del destino y la intuición.

            Casi al término de su educación secundaria en el Instituto de Ciencias en la ciudad de Guadalajara -con los jesuitas- su padre murió. Para entrar a la Universidad de Guadalajara -de carácter pública- era indispensable cursar la preparatoria en una escuela incorporada a dicho sistema educativo, sin embargo, el momento no propiciaba un cambio tan drástico; "me sentía muy poco fuerte", dice. La preparatoria transcurrió entonces en el Instituto de Ciencias, excluyendo conscientemente cualquier otra universidad. Gracias al apoyo de su madre, en este tiempo se aferró a su grupo de referencia, pero con un cierto "sentido de aburrimiento con lo estudiado"; de conformidad con los rasgos de personalidad y mentalidad que la vida familiar y escolar le habían formado.

                Curiosamente, opté por el ITESO tres años antes de entrar y elegir       carrera (...) Ni ella (la madre) ni yo conocíamos el ITESO, pero me apoyó. Entonces, al terminar la prepa sabía que seguía el ITESO. Vine y busqué que había y encontré ciencias de la comunicación.

            La carrera de comunicación fue elegida en su momento por intuición y un poco por rebeldía. Reconstruido a la distancia, Raúl Fuentes Navarro reconoce cierta afinidad por su "carácter indeterminado, por su ambivalencia y por su novedad".

                La decisión de estudiar la licenciatura la tomé en un contexto de gran libertad para manejar las presiones que me orientaban hacia otro lado (economía, administración) (...) Tuve que hacerme responsable de la decisión que tomé por intuición. Después, tuve elementos (forma y contenido) para orientarme a la academia como opción profesional pues mi orientación inicial no era esa (se dedicó diez años a la producción radiofónica, cinematográfica y audiovisual). Una vez en la academia el tratar de entender y hacer entender el campo fue casi "natural" pues casi nadie lo hacía y era necesario.

            Dadas las condiciones familiares y el breve pero tenaz surgimiento de la carrera de comunicación en el ITESO -el autor pertenece a la cuarta generación-, resulta impensable que la toma de esta decisión respondiera más a un conocimiento del objeto -apenas en construcción- que a la mera intuición y posible afinidad de sensibilidades. Considero que este rasgo aún prevalece en las escuelas de comunicación, en donde conviven los más diversos intereses, generalmente enfocados a los medios de comunicación, así como el desconocimiento de los contenidos formales del currículum, la indefinición de la práctica en el contexto social y la dispersión de aprendizajes, que posteriormente, se transforma en desencanto.

            Aparentemente, en el caso de Fuentes Navarro no existieron condicionantes respecto de la orientación profesional adoptada. Después de vagar itinerante en diversos ámbitos de la comunicación, desde la radio, el cine y hasta el audiovisual, de manera "natural" su trabajó se orientó hacia la academia. Esta trayectoria también es constante en quienes se dedican a la comunicación, debido a la multiplicidad de enfoques posibles; la práctica individual se define luego de un período de búsqueda. Fuentes Navarro confiesa que ante la ausencia de investigadores de la comunicación en México -o cualquier investigador-, preocupados por reflexionar acerca del propio oficio y aunado a su personalidad y vocación "atípica" -como él mismo la califica- de cuestionar "lo que hacemos-hago", tuvo total libertad de asumir el reto y continuarlo hasta la actualidad. Pese a ello, el recorrido de sus estudios lo percibe como "muy discontinuo".

                Después de la licenciatura nunca busqué el posgrado. Cuando se hizo necesario, participé en la gestión de la maestría del ITESO y cuando el  proyecto avanzó me inscribí como alumno. Años después, cuando se abrió el octorado lo tomé (en ambos grados perteneció a la primera  generación). Pero entre uno y otro grados hice muchas cosas y busqué otras distintas de los estudios.

            Raúl advierte un rasgo de su personalidad, cultivado "desde la secundaria", que coincidió y alentó su búsqueda como "investigador" de la comunicación, que a su vez, "investiga" a otros "investigadores". Desde ese periodo escolar y después en la preparatoria, licenciatura y ambos posgrados, fue constante su inserción y participación dentro de instituciones educativas que fomentaran el "autodidactismo" y el cuestionamiento de la propia labor.

                Mientras más viejo me hago, aunque eso lo comencé desde la secundaria, me interesa cada vez más aprender y menos que me enseñen: no me gusta ser estudiante. En la maestría y doctorado encontré condiciones para no serlo, pero sí aprendiz. De hecho, los dos posgrados tienen mucho que ver con el cuestionamiento continuo de mi práctica; acostumbrado a la introspección crítica, tuve irme capacitando para hacer el autoanálisis sistemática y socialmente. Por eso mi trabajo como "investigador" es atípico: no me importa si se me reconoce o no como investigador, lo que me importa es el cuestionamiento de lo que hacemos-hago.

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            b) Los Objetos de la Práctica

            Cuantitativamente, observamos que en las publicaciones de Fuentes Navarro predomina como objeto la "enseñanza de la comunicación"; sin embargo, éste no es el único tema abordado -en ocasiones los investigadores parecen preferir la especialización antes que la diversidad. Dada la naturaleza de la comunicación, es indispensable estudiar los fenómenos desde múltiples perspectivas además de que, generalmente -más aún a nivel reflexivo-, la complejidad de las temáticas colindan y se relacionan unas con otras; por ejemplo, la investigación y la teorización, el campo académico y la enseñanza. De manera reciente, el autor ha estudiado intensamente "la emergencia del campo académico de la comunicación en México"; pese a ello, nunca se alejó del seguimiento de otras líneas paralelas.

                El "campo" es un modelo que integra todo lo demás en términos de                  construcción sociocultural colectiva pero específica. La tesis de doctorado me hace volver, después, a la investigación, a la enseñanza pero sobre todo a la teoría de la comunicación (que ha sido su núcleo central, el autor se considera un profesor de teoría de la comunicación) y a las profesiones (ejercicios empíricos y modelos socioculturales) de la comunicación. Por otro lado, siempre he seguido otras líneas que no son el campo académico: la educación (superior), el lenguaje (audiovisual), los últimos tres año la telemática, etc.

            Lo anterior corrobora los datos obtenidos a partir del análisis de las publicaciones. Considero que tanto la elección individual como el contexto sociocultural intervinieron en el curso que tomó la trayectoria profesional del autor. Si bien su trabajo se circunscribe dentro de dos importantes instituciones educativas, a saber, la Universidad de Guadalajara y el ITESO, este entorno conlleva fronteras y alcances. La inclusión dentro del campo legitima su labor y facilita recursos económicos, no obstante, los objetos de estudio parecen regirse también por un criterio personal.

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        c) Escuelas y Postura

            El juego dialéctico entre condiciones socioculturales e intuición individual se reitera nuevamente en el ámbito que se refiere a la adopción de una postura epistemológica, así como la representación que el propio sujeto posee respecto de su ubicación dentro de las escuelas de pensamiento más sobresalientes en la historia de la comunicación.

            En el año de 1978 Fuentes Navarro comienza a impartir clases en la asignatura de "teoría de la comunicación" en el ITESO. El programa educativo se valía del modelo "funcionalista-estructuralista-marxista" para explicar los fenómenos relacionados con la comunicación, al igual que en muchas otras escuelas de México y América Latina. Pese a que el criterio a seguir estaba claramente definido por la institución, Fuentes Navarro rechazó este planteamiento y reorganizó los contenidos de su curso, de conformidad con sus creencias en aquél momento, y que según parece, permanecen pero "afinadas".

                Yo me negué a aceptarlo, no le veía lógica alguna, y sigo sin vérsela. Entonces organicé los cursos de otro modo: los procesos, los contextos, los sistemas, etc.

            Desde la práctica de investigación, ¿cómo es posible superar "el reto metodológico de objetivar mediante representaciones científicamente válidas una parte significativa del mundo en que se vive subjetivamente"?

            Como se dijo al principio, Fuentes Navarro aceptó "voluntariamente" dicha incógnita al alzarse paulatinamente como "historiador" -en el sentido de compilador y crítico de la práctica y su memoria- de la construcción de conocimiento -científico o espontáneo- en comunicación y la emergencia del campo. Según el autor, su trabajo fue orientado un poco por su intuición, la formación "autocrítica" gestada a lo largo de toda su trayectoria académica, y otro tanto por la ausencia de reflexión a propósito de estos asuntos; contexto que lo condujo casi de manera "natural" a la práctica de investigación que ahora desarrolla.

            En ese camino, podemos notar después del análisis de textos que en ocasiones el autor expone de manera más o menos impersonal que la comunicación tuvo que romper con múltiples supuestos, que existían dogmatismos ("el materialismo histórico es la única ciencia válida", "el hipotético-deductivo es el único método científico") o reduccionismos ("los medios son los que hay que estudiar en comunicación", "la retroalimentación es igual al diálogo comunicativo, sin ella es información", "los estudios gringos son imperialistas"), etcétera. Surge una encrucijada, ¿es posible el ejercicio permanente de autoreflexividad?, ¿hasta qué punto se puede criticar -objetividad- el propio trabajo?.

                Mis aseveraciones sobre esto, como sobre todo lo demás, son "definitivas por lo pronto" (en ese sentido son científicas) y no provienen sólo de la "reflexión autocrítica". O, en todo caso, del aprendizaje y la actitud de que si de entrada sabes que no tienes (ni quieres) la verdad absoluta, entonces hay que ir procesando los acercamientos y las                  versiones como tales. Que funcionen para lo que son: para entender la realidad. El "ejercicio permanente de reflexividad" no sólo es posible: es indispensable para el trabajo académico y profesional responsable. También lo hay irresponsable, rutinario, dogmático, etcétera.

            Un par de ejemplos a propósito del trabajo del autor luego del análisis de textos, los cuales aportaron evidencia sobre la manera en la que se resolvió el reto de la "autoreflexividad".              Primero, en sus escritos aparecen tanto la dimensión individual (sujeto, agente) como la dimensión social (condiciones, determinantes) en continua interrelación pero "afinadas" a través del tiempo; pese a ello, Fuentes Navarro no identifica ninguna "ruptura" -en términos de Pierre Bourdieu- respecto del problema sujeto-sociedad.

                Ninguna ruptura, clarificación. Al principio eran intuiciones ignorantes, sobre las que voy trabajando y sí "afinando" conforme leo, discuto, pruebo, escribo, oigo, etcétera.

            Segundo, Raúl Fuentes Navarro explica las transformaciones ocurridas desde el año de 1979 y hasta 1997 en torno a su "modelo del proceso de la comunicación" propuesto en su tesis de licenciatura.

                Faltaba densidad en la construcción del objeto pero no había confusión de escalas. Y eso lo confrontaba también con mi experiencia en producción. La lógica la sostengo, aunque ahora tengo menos ignorancia que entonces y por lo tanto menos pretensiones.

            A un primer nivel de lectura son claras las dificultades que impone al investigador el ejercicio de la vigilancia epistemológica -en términos de Pierre Bourdieu. En este caso y a 17 años de distancia, los principios lógicos que intentan explicar los distintos problemas de la comunicación son esencialmente los mismos, aunque "afinados". Siendo consecuentes con esta conjetura, ¿cuáles serían los límites de la interpretación?, ¿predominan las fronteras externas, o bien, se imponen las cavilaciones más íntimas?.

                Sí hay especulación sobre la especulación, pero tiene muchos niveles: también es conocimiento sobre el conocimiento, intervención práctica sobre la intervención práctica, experiencia sobre la experiencia, intuición sobre la intuición, etcétera. (...) El problema tiene muchas caras, una de ellas es la "objetividad", que creo que es el supuesto subyacente en la pregunta. Los límites de la interpretación están en la intersubjetividad, en la producción social de sentido, en la comunicación. Y entonces, el conocimiento sociocultural es la única garantía de sí mismo. La validez tiene que ver con la consistencia metodológica de la investigación y con la aceptación de supuestos y reglas compartidas.

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IV.- COMENTARIO FINAL

            Sería equívoco admitir una oposición tajante y absoluta entre las dimensiones individual y colectiva dentro del oficio de la investigación de la comunicación. Ni las convicciones individuales o una vocación de carácter racionalista determinan de manera única el pensamiento del investigador, ni la biografía personal puede ser ignorada en la construcción de la postura epistemológica.

                En un sentido epistemológico muy estricto, me he ido identificando cada vez más como constructivista, pero por personalidad no puedo ser ortodoxo en nada. Es difícil separar mis "convicciones individuales" de mis "grupos de referencia sociales" y mi "racionalismo" de mi intuición   y de mis gustos. En mis posiciones hay de todo.

            Ojalá que estos reservados avances aporten elementos para pensar, desde los testimonios de sus propios practicantes, el oficio del investigador en el campo de la comunicación.

            Desde mi intuición, coincido en que la biografía del "sujeto-agente" resulta esencial en la formación de creencias, iras, apetencias, temores y posturas. La historia de vida genera estructuras de pensamiento a través de las cuales somos capaces de acercarnos a la realidad. Ante los límites que impone el entorno, ejercicios de memoria como el presente favorecerán el engrandecimiento de nuestra visión, y en constante devenir, podremos significar el mundo que nos rodea.

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Bibliografía

(Orden Cronológico)

            FUENTES NAVARRO, Raúl. "La Comunicación Educativa Audiovisual: Un marco teórico para el empleo de medios audiovisuales en la educación superior", en La Comunicación Educativa, Serie Comunicación, Educación y Tecnología, COSNET/Sep, México, 1985.

            __________ "El diseño curricular en la formación universitaria de comunicadores sociales para América Latina: Realidades, tendencias, alternativas". Diá-logos, no.17, junio, 1987, p.p.77-87.

            __________ La investigación de comunicación en México: Sistematización documental 1956-1986, Ediciones de Comunicación, EDICOM, México, 1988.

            __________ "Escuelas de comunicación y brechas tecnológicas en México". Diá-logos, no. 19, FELAFACS, enero, 1988, p.p. 36-45.

            __________ La comunidad desapercibida: Investigación e investigadores de la comunicación en México. ITESO/CONEICC, Guadalajara, 1991.

            __________ "Prácticas profesionales y utopía universitaria: Notas para repensar el modelo de comunicador", Diá-logos, no.31, FELAFACS, septiembre, 1991, p.p. 37-42.

            __________ "El estudio de la comunicación desde una perspectiva sociocultural en América Latina", Diá-logos, no.32, FELAFACS, marzo, 1992, p.p. 16-26.

            FUENTES NAVARRO, Raúl y Enrique SANCHEZ RUIZ. "La investigación sobre comunicación en México: Los retos de la institucionalización" en La Investigación de la Comunicación en México: Tendencias y perspectivas para los noventas. Cuadernos de Comunicación y Prácticas Sociales, no,3, Universidad Iberoamericana, marzo 1992, p.p.11-38.

            __________ Notas sobre Filosofía y Sociología de la Ciencia. Huella número 23, Cuadernos de Divulgación Académica, I.T.E.S.O.,  Guadalajara, 1994, p.p. 65.

            __________ "La Investigación de la Comunicación: Hacia la Post-Disciplinariedad en Ciencias Sociales?", en Medios y Mediaciones, s.f, s.l., p.p. 221-243.

            __________ La Emergencia de un Campo Académico: Continuidad Utópica y Estructuración Científica de la Investigación de la Comunicación en México, Tesis de Doctorado en Ciencias Sociales, Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), Universidad de Guadalajara, 1996, p.p.351, copia de disquette.

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Otros Textos

            La lista que sigue contempla los escritos del autor identificados como pertinentes para el análisis, pero que no fue posible consultar por falta de acceso.

            FUENTES NAVARRO, Raúl. "El papel de la investigación dentro de la enseñanza de la comunicación en México", en Estudios del Tercer Mundo, vol.3, no.3, 1980, CEESTEM, México, p.p,131-141.

            __________ Un modelo básico para el estudio y la investigación de los procesos de la comunicación, Tesis de Licenciatura, ITESO, Guadalajara, 1981.

            __________ "Instituciones dedicadas a la formación universitaria de comunicadores sociales en México (1984)". Reporte sobre datos preliminares de FELAFACS, CONEICC, mimeo, 1984.

            __________ "Enseñanza e investigación de la comunicación para el cambio social. Algunas implicaciones de las condiciones actuales", ponencia presentada en el I Encuentro CONEICC, Monterrey, 1982; publicada en Perspectivas sobre la investigación de la comunicación en México, Cuadernos del TICOM, no.40, UAM-Xochimilco, México, 1986, p.p.59-76.

            __________ La construcción informativa del acontecer. El terremoto de México en los diarios de Lima. Cuadernos Huella, no.12, ITESO, Guadalajara, 1986.

            __________ "Escuelas de comunicación y nuevas tecnologías en América Latina. Algunas implicaciones teóricas, educativas y profesionales", ponencia presentada en el V Encuentro Latinoamericano de Facultades de Comunicación Social, FELAFACS/AFACOM, Bogotá, 1986; publicada en Nuevas tecnologías y Comunicación, FELAFACS/AFACOM, Bogotá, 1986.

            __________ FUENTES NAVARRO, Raúl y Carlos LUNA CORTES. "La investigación y los posgrados en comunicación en México, centralismo y dispersión?", ponencia presentada en la III Reunión Nacional de Investigadores de la Comunicación, AMIC, México, 1985, publicada en Revista FELAFACS, no.13, 1986, Lima, p.p.21-25.

            __________ "Prácticas profesionales de la comunicación. Caracterización y perspectivas de desarrollo ante la crisis", ponencia presentada en el IV Encuentro CONEICC, León, 1986.

            __________ "La investigación sobre la investigación de la comunicación en México", Cuadernos de Trabajo, no.4, Maestría en Comunicación, ITESO, Guadalajara, 1989.

            FUENTES NAVARRO, Raúl y Enrique SANCHEZ RUIZ. Algunas condiciones para la investigación científica de la comunicación en México, Cuadernos Huella, no.17, ITESO, Guadalajara, 1989.

            __________ "El desarrollo, la organización y el uso de la comunicación social en México", en PAOLI BOLIO, F.J. (coord.), El desarrollo y la organización de las ciencias sociales en México, CCIH UNAM/ Miguel Angel Porrúa, México, 1990.

            __________ "La investigación latinoamericana sobre medios masivos e industrias culturales y la comunicación", Cuadernos de Diá-logos, no.9, FELAFACS, Bogotá, 1990.

Currículum

D a t o s     P e r s o n a l e s

Nombre: Raúl Fuentes Navarro.

Edad: 45 años (aproximadamente).

Lugar de Nacimiento: Guadalajara, Jal.

Nacionalidad: Mexicana.

Teléfono: (915) 6693430.

Dirección: ITESO, A.C. Periférico Sur #8585, Tlaquepaque, Jalisco, México. C.P. 45090. A.P. 31-175.

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Historia  Académica

1979

- Presenta su tesis profesional denominada "Proposición de un modelo básico para el estudio y la investigación de los procesos de la comunicación", con la cual obtiene el título de licenciatura en Ciencias de la Comunicación por el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO).

1981

- Desarrolla una investigación sobre "La comunicación educativa audiovisual" en el Departamento de Recursos Audiovisuales de la Universidad de Guadalajara (UdeG).

1987

- Se desempeñó como profesor y Director de la Escuela de Comunicación Social del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente, ITESO, en la ciudad de Guadalajara, México.

- Ejerce el cargo de Coordinador de Actividades Académicas del Concejo Nacional para la Enseñanza e Investigación de las Ciencias de la Comunicación.

- Es elegido como suplente del Consejo Directivo de la Federación Latinoamericana de Facultades de Comunicación Social (FELAFACS), con el cargo de Director.

- Es miembro activo de la Asociación Mexicana de Investigadores de la Comunicación.

- Ha sido Presidente del Consejo Nacional para la Enseñanza e Investigación de las Ciencias de la Comunicación (CONEICC).

- Ha participado como conferencista en una serie de eventos efectuados en México y otros países de América Latina.

1988

- Cursa y concluye el posgrado en Comunicación en el ITESO donde desarrolló el proyecto publicado en "La investigación de comunicación en México: Sistematización documental 1956-1986".

1991

- Es Director del Posgrado en Comunicación del Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Occidente (ITESO), en la ciudad de Guadalajara, Jalisco, México.

1991 - 1995

- Realiza su doctorado en Ciencias Sociales (área Sociología) en el programa que imparte de manera conjunta el Centro Universitario de   Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la Universidad de Guadalajara y el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS) Occidente.

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    [i] Es pertinente aclarar que debido a la ausencia de recursos económicos suficientes me resultó imposible viajar a la ciudad de Guadalajara para realizar la entrevista con el Dr. Raúl Fuentes Navarro en los días -no vacacionales- en los que él estaría disponible. Por esta razón, la exploración llevada a cabo se efectuó a través del correo electrónico. Asumiendo los límites y posibilidades que esta tecnología permite, en este trabajo se presenta un avance respecto de la cuestión. Cabe señalar que el rasgo predominante que podrá leerse a lo largo del escrito se refiere a la "construcción de conocimiento en el campo de la comunicación", tema que deseo profundizar al interior de mi proyecto de investigación en esta Maestría.

    [ii] Confrontar anexo de bibliografía y otros textos. Si bien, los textos analizados no constituyen, cuantitativamente, la mayoría de las publicaciones de Fuentes Navarro, considero que sí abarcan las ideas fundamentales del autor. Se encontraron reiteraciones de artículo en artículo, de libro en libro -incluso citas textuales- que nos permitirán reconstruir su pensamiento e historia.

    [iii] En este apartado se contabilizaron tanto los textos analizados de manera directa, como aquellos que fueron sólo localizados a través de fuentes secundarias pero que no fue posible consultar. Confrontar anexo de bibliografía y otros textos.

    [iv] FUENTES NAVARRO, Raúl y Enrique SANCHEZ RUIZ. La investigación sobre comunicación en México: Los retos de la institucionalización, en La Investigación de la Comunicación en México: Tendencias y perspectivas para los noventas, Cuadernos de Comunicación y Prácticas Sociales, no,3, Universidad Iberoamericana, marzo 1992, p.23.

    [v] Idem.

    [vi] Idem.

    [vii] Este apartado se basa íntegramente en las reflexiones expresadas por el propio autor en el capítulo introductorio a su tesis doctoral, además de la información recuperada a partir de la entrevista.

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