
PCLA - Volume 4 - número 4: julho /agosto /setembro 2003
GRUPO SÃO BERNARDO:
PLURALISMO ACADÉMICO, SELLO DE IDENTIDAD
José MARQUES DE MELO
Titular da Cátedra Unesco
FONTE: http://www.etcetera.com.mx/pagmarne31.asp
Los grupos de
investigación constituyen una experiencia reciente, en el área de ciencias humanas, en
la academia brasileña. Cultivamos, durante toda la primera mitad del siglo XIX, la
tradición de los estudios monográficos, en cierto modo individualistas, que la Misión
Francesa implantó en nuestras universidades. Eso inhibió sensiblemente la directriz de
la investigación grupal, contenida en la reforma universitaria de final de los años 60,
inspirada por el modelo estadounidense. Como vivíamos, entonces, el autoritarismo
protagonizado por los herederos intelectuales de los golpistas de 1964, tuvo serias
resistencias al esfuerzo de modernización de los campi brasileños. Las dificultades
comenzaron a disminuir sólo cuando se dio la coyuntura del regreso a la democracia, que
culminaría con la Constitución Ciudadana (1988). Ruptura metodológica Para ello,
influyó decisivamente en nuestras instituciones académicas la reintegración de aquellos
científicos vetados por el régimen militar. Beneficiados por la amnistía política de
1979, muchos de ellos habían tenido experiencias fructíferas en el trabajo de equipo.
Arropados en universidades de punta en países de Norteamérica o del occidente de Europa,
estaban convencidos de la eficacia en la investigación entre colegas y la vigilancia
teórica ejercida por los colegios invisibles. De igual modo, esa ruptura metodológica
contó con el respaldo de la nueva generación académica, titulada en cursos de doctorado
o reciclada en programas de postgrado en el exterior. Sustentada con los recursos
provenientes de agencias nacionales de fomento científico, fue adquiriendo el liderazgo
de las políticas públicas durante la nueva república. Indujo también a la formación
de grupos de investigación, por medio del financiamiento dirigido a los proyectos
integrados, después ampliado para los núcleos de excelencia. Grupos comunicacionales
Pese a que la constitución de la red brasileña de investigación en comunicación fue
contemporánea de esa mutación institucional, no siempre mantuvo sintonía con esa
orientación. Persistió en las instituciones que desarrollaron programas de estudios
avanzados, en nivel de postgrado, una cierta nostalgia en relación con la investigación
individual. Eso se explica por la hegemonía política que, desde sus inicios, disfrutan
en nuestras principales facultades de comunicación profesores provenientes de otras
áreas conexas (letras, ciencias sociales). Más afectos a la producción monográfica que
a los estudios holísticos, inocularon en sus discípulos el virus de la actuación
aislada. Estimularon investigaciones fragmentarias y discontinuas, dificultando la
acumulación de conocimientos. En cierto sentido, indujeron una especie de parroquialismo
cognoscitivo, en la medida en que rechazan incluso el apoyo de la comunidad académica,
tanto nacional como internacional. A pesar de eso, y gracias a las políticas de
financiamiento a equipos o a redes, mantenidas por las agencias públicas de fomento
científico, comienzan a surgir grupos comunicacionales prometedores. Su florecimiento es
más notorio en áreas periféricas, del sur o del noreste de Brasil, así como en
instituciones de menor importancia de los centros metropolitanos, donde no enfrentan los
mecanismos castrantes, típicos de las universidades mastodónticas. Grupo de Sao Bernardo
Expresión emblemática de esa vocación para remar a contracorriente ha sido el grupo
comunicacional de Sao Bernardo. Creado en 1978, en un pequeño, pero ambicioso instituto
de enseñanza superior (que alcanzó la condición de universidad a mediados de los años
90 del siglo pasado), se afirmó inmediatamente como polo de atracción de aquellos
jóvenes que aspiraban a producir conocimiento mediático sintonizado con las demandas
colectivas de nuestra sociedad.
Formado inicialmente por investigadores marginados, por motivos políticos o preconcepto
intelectual, de los cuadros de las universidades de renombre, el equipo docente se amplió
estratégicamente, atrayendo graduados recientes, titulados en diferentes países y
pertenecientes a distintas corrientes teóricas. Asimismo, procuró reclutar alumnos en
todas las regiones del país, evitando así el éxodo institucional. Más adelante
agrandó su comunidad estudiantil, buscando colegas internacionales, capaces de financiar
becados de la América Latina y de los PALOP (Países Africanos de Lengua Oficial
Portuguesa). El contingente formado sobrepasa, hoy, las cuatro centenas, 10% de los cuales
son doctores y 90% con nivel de maestría. El pluralismo académico ha sido el sello de
identidad del grupo de Sao Bernardo. Ejercer la convivencia respetuosa, en el plano de las
relaciones humanas, pero conflictiva y competitiva, en el ámbito de las relaciones
intelectuales, ha sido el gran desafío de ese núcleo comunicacional instalado en el
campus Rudge Ramos de la Universidad Metodista de Sao Paulo. Por eso, el liderazgo del
grupo se ha constituido en una misión complicada, en el sentido de preservar el trabajo
en equipo, garantizando al mismo tiempo la libertad individual de investigación.
Mantener la unidad sin perder la diversidad, estimular la continuidad sin maniatar la
innovación, propiciar la creatividad intelectual sin abdicar del rigor cognoscitivo, he
aquí el trinomio ideal con el que se ha debatido el grupo durante su primer cuarto de
siglo de actividades. Con todo, su mayor desafío ha sido la convivencia con grupos
congéneres, más fuertes y aguerridos, en el ámbito del sistema social de ciencia y
tecnología. Actuando a imagen y semejanza de los guetos políticos o de las cofradías
religiosas, algunos mentores de esos grupos dominantes buscan imponer, a los demás, sus
modelos reduccionistas de conducta académica, especialmente cuando se apoderan de las
instancias rectoras en el plano federal. Alternativas comunicacionales Amén del
pluralismo teórico, el Grupo de Sao Bernardo se ha regido por la alternancia empírica.
Eso se traduce en la preocupación por el consenso en equipo, en el sentido de producir
conocimiento útil y socialmente aplicable. Durante la década de los 80, la producción
intelectual del grupo privilegió el estudio y la reflexión respecto de aquellos procesos
comunicacionales no hegemónicos. Nuestros proyectos de investigación dieron atención
redoblada a los medios de las clases subalternas. Con la intención de comprender cómo
las corrientes mayoritarias de la sociedad, excluidas de los centros del poder,
engendraban sus tácticas de ordenación simbólica o nutrían sus aspiraciones
culturales. Las disertaciones de maestría de nuestros alumnos dimensionaron intensamente
la manera en que capital y trabajo chocan, negocian o confluyen en el territorio
mediático. Concluido el ciclo autoritario, cuando decidimos encaminarnos por las sendas
del doctorado, actualizamos nuestra metas cognoscitivas, concentrando la atención del
análisis en el corazón de las industrias mediáticas. Sin abandonar el punto de vista
del contingente culturalmente excluido, irigimos nuestra atención para percibir cómo los
medios se apropian de las aspiraciones colectivas.
Transformándolas en productos que, por lo general, están anclados en la fantasía
popular, ésta deja de influir en el desarrollo intelectual de la población. De ahí
nuestro interés por complementar en el estudio de aquellos medios informales
(folkcomunicación) o institucionales (comunicación educativa, divulgación científica,
comunicación empresarial), capaces de acelerar el apetito cultural de las nuevas
generaciones, potencializando las nuevas tecnologías de difusión. Transparencia Todo
esto se ha hecho con transparencia y espíritu socializador. Comunicaçâo &
Sociedade, la más antigua revista académica nacional del área de ciencias de la
comunicación, publica semestralmente los resultados de las investigaciones hechas por los
integrantes del grupo. Igual comportamiento ha sido adoptado por la Cátedra Unesco,
unidad de investigación y extensión responsable del diálogo de ese equipo con sus
discípulos y colegas de otras instituciones. Sus conferencias nacionales, coloquios
internacionales y foros digitales son accesibles a todos los interesados en la página: http://www.metodista.br/unesco