
PCLA - Volume 4 - número
2: janeiro / fevereiro/ março 2003
MARIO
KAPLÚN:
UNA LUZ QUE CONTINUA ENCENDIDA
Esmeralda
VILLEGAS Uribe1
(Docente de Radio de la
Facultad de Comunicación
Social de la UNAB, Bolívia)
El pasado 10 de Noviembre se encendieron en la mayoría
de los países de América Latina innumerables velas amarillas para conmemorar
el tercer aniversario del fallecimiento del profesor uruguayo Mario Kaplún.
El
profesor Kaplún se formó como
educador pero aparte de la educación tuvo una gran pasión:
La radiodifusión. Tenía 17 o 18 años cuando se inició en el mundo de
la radio realizando actividades diversas, entre las cuales se destacaba
un programa, fruto de su iniciativa, titulado “El club del libre
debate”. Este programa se
transmitía , en Radio Stentor (Buenos Aires), y
abordaba temas coyunturales de interés nacional.
El
primero de Septiembre de 1942, con 19 años el profesor Kaplún inició una
experiencia pionera en el campo de la radio educativa en Argentina.
Fue transmitido en la radio estatal y en la Red Argentina de emisoras Splendid
uno de sus guiones radiales en un
programa llamado “Escuela al Aire”; era
un programa que abordaba la historia argentina, y que por su calidad en
contenido y forma, ocupó los primeros lugares de sintonía y abrió el camino
para múltiples experiencias educativas por la radio.
En los años 60´s y 70´s, animó exitosamente
debates en la televisión uruguaya los cuales fueron famosos por su carácter
cuestionador acerca de la situación social y política que en ese momento
atravesaba dicho país. Su crítica
combativa a la dictadura militar uruguaya le trajo persecuciones políticas que
lo llevaron, en el año 1978, al exilio en Venezuela. Ya el profesor Kaplún había tenido en 1952 otro exilio,
cuando dejó la Argentina por causa de la censura peronista que le dificultaba
su trabajo como radialista; en esta oportunidad se trasladó
nuevamente a Montevideo, su país de origen.
Sus
programas “Jurado N° 13” (género de juicio oral mezclado con ficción
periodística), “El Padre Vicente” (Género radio dramatizado),
“Cristianos en búsqueda” (género dramatizado)
y muchos otros seriados fueron ampliamente divulgados en las radioemisoras
educativas del continente y utilizados por grupos a la manera del casete-foro; aún
se siguen utilizando. Los
programas mencionados anteriormente recibieron
premios internacionales no solamente por el valor de su contenido sino
por la calidad en su realización.
Sus libros “Producción de Programas de Radio”,
“El Comunicador Popular”, “De la Educación a la Comunicación”,
“Estrategias para la Educación de Adultos”, “El casete-foro” y un sinnúmero
de artículos publicados y entrevistas en las principales revistas de comunicación
en América Latina y Europa, recogen su preocupación en torno a la educación
para la comunicación y para los medios, y sus propuestas de comunicación dialógica.
El profesor Kaplún hizo notables contribuciones en el
ámbito de la comunicación y de la educación en América Latina.
Sus textos sobre comunicación educativa, participativa y popular,
que circulan ampliamente por el continente, fueron y continúan siendo
insumo fundamental para la reflexión y la práctica de estos campos de estudio
y de acción.
Su compromiso con la causa de los
pobres y su trabajo con los
grupos y organizaciones de base le
hizo merecedor de un lugar destacado entre los latinoamericanos preocupados por
la comunicación para el desarrollo y varios reconocimientos de las más
importantes organizaciones internacionales preocupadas por la justicia social.
Mario Kaplún fue un viajero incansable.
Recorrió todos los países de América Latina, muchos de Europa y de África.
Realizó centenas de cursos y talleres en universidades, centros de
comunicación, organizaciones no gubernamentales, instituciones estatales, etc.
sembrando en el corazón y pensamiento de muchas y muchos la opción por la
comunicación educativa o como él prefería decir, la educación comunicativa.
Se destacaba en el profesor Kaplún su capacidad para trabajar en el ámbito académico como en el trabajo educativo con organizaciones sociales. También su espíritu investigativo en constante movimiento, capaz de continuar revisando su propio pensamiento. Como lo expresa su hijo “(...) todavía al borde de la muerte, estaba dispuesto a aprender, a cuestionarse hasta el fondo. Porque si algo lo caracterizaba era su capacidad de estar siempre aprendiendo. Y por eso mismo enseñarnos tanto”2
Kaplún era un hombre vital y generosos con el conocimiento. Su autenticidad, y compromiso ha sido brújula para generaciones de comunicadores y educadores. Que su sabiduría nos ofrezca luces para hacer realidad su sueño compartido por muchos. Una comunicación democrática que contribuya a la construcción de un mundo justo y armónico para todas y todos.[1] Comunicadora Social de la Pontificia Universidad Javeriana. Master en Teorías de Comunicación y Metodología Científica (Sao Paulo-Brasil), especialista en Radio (CIESPAL-Radio Nederland). Docente de Radio de la Facultad de Comunicación Social de la UNAB.
[2]
Gabriel Kaplún. “Mario Kaplún-El
viajero”. En Comunicación, Educación y Cultura- relaciones,
aproximaciones y nuevos retos. UNESCO-U.Javeriana,
Bogotá, 1998.