Ciencia, e incertidumbres. dilemas de la divulgación científica
latinoamericana
Universidad Nacional de San Luis - Asociación para la Comunicación Pública
de la Ciencia y la Tecnología[i]
Sergio Ricardo Quiroga[ii]
"La relación de la ciencia no
debe ser solamente con el poder. Debe ser con el poder y con la ética. No se pueden
separar problemas científicos de problemas éticos". Ilya Prigogine[iii]
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Introducción
América Latina enfrenta la imperiosa necesidad de avanzar en un proceso de
desarrollo económico y social sustentable. En ese proceso, la ciencia, la tecnología y
la innovación deben contribuir a elevar la calidad de vida de la población, acrecentar
el nivel educativo y cultural de la población, generar el cuidado del medio ambiente y
sus recursos naturales, crear más oportunidades para el empleo la calificación de
los recursos humanos, aumentar la competitividad de la economía y disminuir los
desequilibrios regionales. La ciencia es una empresa prolifacética
y compleja con ideas profundas y preocupación auténtica por el bienestar de la
humanidad. El conocimiento científico y tecnológico ha producido aplicaciones que han
sido de gran beneficio para la humanidad. Sin embargo, estos beneficios no están
distribuidos equitativamente y ello ha ampliado la brecha entre los países
industrializados y los países en vías de desarrollo. Además, la aplicación de los
avances científicos y tecnológicos en ocasiones ha sido la causa del deterioro del medio
ambiente y la fuente del desequilibrio y exclusión social. El difícil presente y
sombrío cuadro de la investigación científica en la mayoría de los países en
desarrollo hacen necesario conjugar esfuerzos varios que complementan las aspiraciones y
tareas que cada sociedad nacional debe realizar.
La sociedad mundial está en cambio. Ese proceso afecta al conjunto de factores
que constituyen la realidad social, política, cultural y en ese sentido, hay que admitir
que asistimos a una transformación profunda, distinta de la producida por la revolución
industrial, que reposaba sobre un sistema técnico específico: hierro, vapor carbón. Los
cambios aparecen hoy de la mano de la tecnología, de la microelectrónica, de las
telecomunicaciones, de la imagen digital, del acceso a redes de información
internacional, y de la aparición de nuevos paradigmas. En una época caracterizada como
de naturaleza global en los ámbitos de investigación la interpretación entre lo local y
lo global, ha dado lugar a distintos estudios que tratan de comprender las formas mediante
las que la globalización desde arriba penetra y reestructura las culturas y las
economías locales. Al mismo tiempo se resalta que esas culturas y prácticas locales
ejercen un efecto sobre las características de nuestra condición global, que se ve
alterada a través de procesos de hibridación y mestizaje de significados, prácticas y
símbolos que producen una amalgama. Junto con el fenómeno del cambio económico global,
del creciente poder de las empresas transnacionales y del sistema financiero internacional
estamos viviendo en tiempos caracterizados por crecientes señales de fragmentación y de
fuerzas sociales centrífugas. Vivimos en una época signada por la combinación de
tendencias que conducen a un mundo sin fronteras, junto con otras tendencias contrapuestas
que erigen nuevos límites y fronteras.
La globalización, soporte de fondo que tiene este milenio, se manifiesta como
un concepto generador de certezas e incertidumbres coexistentes; y entre ellas, la
conformación de las identidades (con sus imaginarios y representaciones) que
sienten el impacto de ser generadas en una malla, que a primera vista, se presenta bajo
una doble dualidad de difícil resolución: homogeneidad-diversidad y global-local[iv]. Cada una de
ellas reclama un espacio para el argumento y la justificación.
Según J. Joaquín Brunner[v] (1998) el esquema de globalización cultural es la
expresión de cuatro fenómenos de base interrelacionados:
El avance del capitalismo
postindustrial y la universalización de los mercados
La difusión del modelo democrático como forma ideal de la organización de las polis
La revolución de las comunicaciones que lleva a la
sociedad de la información y
La creación de un clima cultural de época, usualmente llamado postmodernidad.
La globalización de la economía y de las nuevas tecnologías de la
información y la comunicación es una fuente potencial tanto de nuevas posibilidades como
de serias desigualdades. Resulta indispensable mejorar el conocimiento y análisis y
contribuir a armonizar las complejas relaciones entre ciencia, tecnología y sociedad.
El poder que la ciencia y la tecnología ofrecen es tan enorme que uno de los
desafíos mayores de nuestro tiempo es el problema del control social de la ciencia y la
tecnología y su adecuada utilización, considerando integral y explícitamente sus
dimensiones humana, cultural, social, política, ambiental y económica.
En 1999, la Conferencia Mundial de la Ciencia[vi] reunida en
Budapest declaró entre otros puntos que:
"...la práctica de la
investigación científica y el sus del conocimiento de ésta deberá siempre ayudar al
bienestar de la humanidad, incluyendo la reducción de la pobreza, espetando la dignidad y
los derechos humanos y del medio ambiente, y tomando en cuenta nuestra responsabilidad
haca el presente y las futuras generaciones."
Las comunidades de investigadores deberían contribuir a la presentación de
alternativas sobre las cuales la ciudadanía pueda informarse y pronunciarse, tener en
cuenta las opiniones de la sociedad y dialogar efectivamente con ella y luchar contra el
entronizamiento de tecnocracias amparadas en conocimientos científicos y tecnológicos,
reales o supuestos. La diversidad de la cultura como valor a preservar sugiere que la
internacionalización de la ciencia, deseable desde múltiples puntos de vista, no debiera
contribuir a que los investigadores científicos sean ajenos a su medio social. Una
ciencia que sostiene el pluralismo cultural y no está vinculada a la idea de una
"racionalidad científica" constituye uno de los logros más importantes de la
mente humana.
La ciencia del primer mundo es sólo una forma más del conocimiento. Cuando
pretendió ser más dejó de ser un instrumento de investigación y se transformó en un
grupo de presión[vii].
Latinoamérica y subdesarrollo:
La debilidad científica y tecnológica de los países en desarrollo es una
de las causas por las cuales su incipiente inserción en la emergente sociedad del
conocimiento tiene un carácter dependiente y marginal que dificulta enormemente la
superación de la inequidad social y del deterioro ambiental que prevalece en los mismos.
La brecha en expansión entre las capacidades científicas y tecnológicas de los
países desarrollados y los países en desarrollo es una de las principales
manifestaciones contemporáneas de la persistencia del subdesarrollo[viii] y también
una de las mayores. Esta diferencia en materia
de conocimientos y capacidad científica y tecnológica se traduce directamente en
diferencias de poder económico, político y cultural. La creciente brecha de
conocimientos entre los países desarrollados y los países en desarrollo implica que casi
todo el esfuerzo científico mundial se concibe desde y para los países desarrollados. Un
uso responsable de la ciencia y la tecnología puede revertir estas tendencias pero ello
requerirá de un esfuerzo conjunto genuino entre aquellos que poseen la mayor capacidad en
ciencia y tecnología y aquellos que enfrenta los problemas de la exclusión social
la pobreza.
Subdesarrollo significa desarticulación económica interna, desigualdades
enormes en la productividad y el ingreso de los diversos sectores de las economías
nacionales. Significa además dependencia comercial, tecnológica y política del
exterior. El costo del subdesarrollo para América Latina representa más de 600 mil
millones de dólares de deuda externa. La región sufrió grandes dificultades durante los
años 80, período en el cual el crecimiento descendió a menos de la mitad y fue negativa
en términos per capita.
A partir de 1990 se ha experimentado un breve repunte en los indicadores
económicos, pero al concluir el decenio todos los países experimentaron una caída en su
crecimiento con relación a 1998. Esta mejoría se da en el contexto de una continuada
pérdida de participación relativa de América Latina en el comercio mundial.
En investigación y desarrollo se ha estancado en los últimos en el contexto
global. La región gasta un promedio del 0.47% del PIB en investigación y desarrollo,
valor insuficiente para salir del estancamiento. Su producción científica es
insignificante y solo participa del 2% del total mundial en materia de publicaciones.
Cuadro
Sudamericano de Desarrollo (1998)[ix]
J.L.T.G./99
PAÍS |
Superficie Mill. Km2 |
P.E.A. 2000 Millones |
PIB real P.C. US$ |
I.D.H. Posición |
TBES% (18-24) |
Publicaciones 1996 |
ARGENTINA |
2,779 |
15.19 |
8,498 |
0.888//36 |
25 |
3820 |
BOLIVIA |
1,098 |
3.6 |
2,617 |
0.593/116 |
24 |
60 |
BRASIL |
8,511 |
80.19 |
5,298 |
0.809/62 |
21 |
7401 |
COLOMBIA |
1,141 |
16.56 |
6,347 |
0.850/53 |
21 |
459 |
COSTA RICA |
0,051 |
1.34 |
5,969 |
0.889/34 |
22 |
249 |
CUBA |
0,111 |
5.18 |
3,100 |
0.729/85 |
20 |
421 |
CHILE |
0.757 |
5.96 |
9,930 |
0.893/31 |
21 |
1739 |
ECUADOR |
0.283 |
4.81 |
4,602 |
0.767/73 |
20 |
82 |
MEXICO |
1,958 |
34.14 |
6,769 |
0,856/49 |
22 |
3693 |
PANAMA |
0,077 |
1.12 |
6,258 |
0,868/45 |
20 |
144 |
PARAGUAY |
0.407 |
1.98 |
3,583 |
0.707/91 |
19 |
28 |
PERÚ |
1.286 |
10.21 |
3,940 |
0,729/86 |
29 |
180 |
URUGUAY |
0.177 |
1.39 |
6,854 |
0.885/38 |
23 |
245 |
VENEZUELA |
0.913 |
9.86 |
8,090 |
0.860/46 |
25 |
886 |
Ciencia y Educación:
Igual que otras regiones del mundo en
desarrollo, América Latina ha visto desfilar una larga lista de pronunciamientos y
declaraciones, de compromisos y metas que se reiteran, incumplen y postergan
cíclicamente. A menudo, los planes se superponen unos a otros, sin solución de
continuidad, o bien se manejan de manera paralela, sin coordinación entre sí[x].
En 1979 se aprobó La Declaración de México y en 1981 en Quito se
inició el "Proyecto Principal de Educación" (PPE), proyecto
regional impulsado y coordinado por la oficina regional de la UNESCO, el cual se propuso
tres metas para el año 2000: acceso universal a la escuela primaria, eliminación del
analfabetismo adulto y mejoría de la calidad y la eficiencia de la educación.
Posteriormente, en 1990, en Jomtien, se acordó
la "Educación para Todos", en la conferencia mundial organizada por UNESCO,
UNICEF, PNUD, FNUAD y Banco Mundial, a la que asistieron delegaciones de 155 gobiernos y
de entidades de la sociedad civil de todo el mundo. Allí se acordaron seis metas,
parcialmente coincidentes con las del PPE en esta región, fijándose también el año
2000 como plazo para su cumplimiento. Cuatro
años más tarde, en 1994,se realizaba la Cumbre de Miami, convocada por el presidente
norteamericano Bill Clinton y se lanzaba el "Plan
de Acceso Universal a la Educación para el
2010", ratificado después como "Iniciativa de Educación" en la II
Cumbre, en Santiago, en 1998. Esta iniciativa, de alcance hemisférico, adoptó metas para
los tres niveles educativos, incluido el universitario, y fijó el año 2010 como
horizonte. La iniciativa es liderada por el gobierno estadounidense, coordinada por los
gobiernos de México, Argentina y Chile, y cuenta con la participación de diversos
organismos internacionales, regionales y nacionales (entre los principales: OEA, Banco
Mundial, BID, y USAID).
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Nuevos estilos de producción del conocimiento
científico
En un estimulante trabajo denominado La Nueva producción del Conocimiento
Michael Gibbons, Camille Limoges, Helga Nowotny, Simón Schartzman, Peter Scott y Martín
Trow argumentan que estamos asistiendo a relevantes cambios en la forma de producir
conocimiento científico, social y cultural. Los autores muestran cómo esta tendencia
marca un cambio fundamental hacia un nuevo modo de producción del conocimiento que
sustituye, reforma o modifica a las instituciones, disciplinas, prácticas y políticas
establecidas, al tiempo que coexiste con el modo tradicional.
Este nuevo modo de producción del conocimiento
afecta no sólo a que conocimiento se produce, sino a la forma en que esta organizado, a
cómo se produce[xi],
los sistemas de recompensa que utiliza y los mecanismos que controlan la calidad de lo que
se produce.
El nuevo modo tiene un ámbito de aplicación en
que las dificultades planteadas ya no vienen determinadas dentro de una estructura
disciplinar, sino que poseen características transdisciplinares. Los autores identifican
una serie de características que están asociadas a esta nueva forma de producción del
conocimiento (la reflexividad, la transdisciplinaridad, la heterogeneidad), exponen las
conexiones existentes entre esos rasgos y el papel cambiante del conocimiento en las
relaciones sociales y examinan las relaciones entre la producción y su diseminación a
través de la educación.
Tabla de Atributos de los Modos de Conocimiento
Atributos de los Modos de Conocimiento |
Atributos |
Modo 1 |
Modo 2 |
Planteo y solución de problemas |
Contexto de interés de la comunidad científica
Se define
en relación a normas cognitivas y sociales de la investigación básica.
Ausencia
de un objetivo práctico |
Contexto de Aplicación
Es el
resultado de un proceso donde operan los factores de la oferta la demanda.
La ciencia
va más allá del mercado. El conocimiento es socialmente distribuido. |
Estructura del Conocimiento |
Disciplinar |
Transdisciplinar: la solución está más allá de
cualquier disciplina particular
Desarrolla
una estructura peculiar en evolución.
La
solución alcanzada es, sin duda, una contribución al conocimiento, pero no es
disciplinar.
Comunicación
de los resultados en proceso a los participantes.
Dinámica,
es capacidad de solución de los problemas en movimiento. |
Habilidades y experiencias |
Homogénea |
Heterogénea
Aumento de
lugares en los que se puede crear conocimiento.
Vinculación
de múltiples formas.
Campos
ámbitos de estudios cada vez más específicos: se constituyen subcampos que, luego, se
recombinan y reconfiguran. |
Organización |
Jerárquica y preserva su forma |
Heterárquico y transitorio
Equipos y
redes temporales de trabajo
Existencia
de una gran variedad de organizaciones e instituciones. |
Control de Calidad |
Juicio de revisión por sus pares |
Socialmente responsable y reflexivo.
Sensibilidad
hacia el impacto de la investigación
La
solución no es solo científica o técnica. |
Michael Gibbons y otros: "La Nueva Producción del Conocimiento: La
dinámica de la ciencia y la investigación en las sociedades contemporáneas". Ediciones
Pomares - Corredor, S.A. Barcelona, 1997.
A lo largo de las tres últimas décadas ha
adquirido gran importancia la consideración del conocimiento como factor determinante del
desarrollo económico y social sustentable. Sin embargo, el conocimiento por sí mismo no
es transformador de la economía y la sociedad. Para ello, debe cristalizar en
tecnologías e innovaciones que impacten sobre los sectores productores de bienes y
servicios. La innovación es en esencia un proceso colectivo, en el cual participan las
empresas como proveedoras, clientes o usuarios de conocimientos, los laboratorios e
institutos públicos y privados de investigación y de servicios técnicos, las
universidades y el sistema socioeconómico en su conjunto. Este entramado integral
justifica y requiere una decidida intervención estatal, dado que existen restricciones
que superan las posibilidades de solución mediante el libre juego de las fuerzas del
mercado y a sociedad civil. La investigación científica es una actividad con alto riesgo
de fracaso y, además sus éxitos tienen plazos de maduración muy prolongados. La
incertidumbre, que caracteriza a la innovación tecnológica, reduce las posibilidades de
acceso al sistema crediticio tradicional por un lado y por otro, los frutos del
conocimiento son bienes públicos y, dado ese carácter, no es posible su
apropiación exclusiva por sus generadores, de modo tal que se transformen en beneficios
sociales mayores que los beneficios privados. La complejidad de las ciencias plantea que
el éxito de un procedimiento concreto no puede utilizarse como argumento para tratar de
igual formas problemas in resolver. No es fácil, además, explicar el éxito
científico.
Es cierto que ahora reina sobre todo el planeta
una institución llamada "ciencia occidental", pero no se debe a la
superioridad de su racionalidad inherente, sino a su poder y a su necesidad de armas. Esta
ciencia ha creado los instrumentos más eficaces jamás conocidos. El concepto de que sin
la ciencia agrícola occidental muchos países subdesarrolados se morirían de hambre es
correcta, pero podría añadirse que fueron las formas anteriores del desarrollo las que
originaron el problema.
La intervención estatal en el sector es
imprescindible porque puede existir, como de hecho es notorio en Argentina, una debilidad
en las interacciones entre los actores el conocimiento que torna estéril el esfuerzo
creativo y, por ende, la posibilidad de su aprovechamiento para el desarrollo económico,
social y cultural. La construcción de una cultura de la evaluación que involucre
criterios múltiples y diversos actores ayudaría a que la actividad científica y
tecnológica de la región intervenga en el diálogo de la investigación mundial a todos
los niveles: selección de la agenda, calidad y pertinencia del trabajo, criterios de
rendimiento y evaluación y en la prioridad acordada a las necesidades sociales.
También la ciencia no es una unidad, sus
elementos tienen distinta fuerza y el fracaso es más frecuente que el éxito y el éxito
es el resultado del "atrevimiento metodológico" no de la adhesión a la
racionalidad totalmente obsoleta.
Pese a que la tecnología se está expandiendo a una
velocidad sin precedentes, las necesidades humanas no influencian el desarrollo
tecnológico, mientras que las personas que trabajan en las fronteras de la investigación
tecnológica se vuelven cada vez mas especializadas.
La región necesita el fortalecimiento
institucional que permita la adecuada formulación, implementación, evaluación y
gestión de estrategias políticas de ciencia y tecnología. La intervención del estado
es necesaria en esta área en la que resultan evidentes las deficiencias del mercado
promoviendo mecanismos que aseguren una amplia participación social. Los estados
latinoamericanos deberían estimular las actividades sistemáticas relacionadas directa y
específicamente con el desarrollo científico, reducir la dispersión de estos esfuerzos
científicos y tecnológicos y focalizar los recursos en aquellas actividades proyectos
que puedan generar una masa crítica y que tengan un mayor potencial para resolverlos
problemas prioritarios de la región.
Investigación y la universidad han sido dos conceptos que en los
últimos cuarenta años se ha tornado problemáticos y objeto de interés no solo para los
intelectuales sino también para los mismos universitarios. En su ya célebre obra Ciencia, Política y Cientificismo, publicada en
1969, Oscar Varsavsky iniciaba una gran polémica en torno al tema de la investigación
científica y universidad en Argentina. Un debate aún inconcluso, y no carente de
actualidad. La universidad, que por vocación está consagrada a
estudiar la vida y conocimientos humanos en una perspectiva unificadora, puede contribuir
a llenar la brecha entre tecnología y sociedad. La universidad ha comenzado a ser
teorizada desde distintas perspectivas disciplinarias como la historia, la economía, la
antropología, las ciencias políticas, los estudios de la organización etc. Desde esta
última mirada disciplinaria se ha pasado en las últimas décadas de una comprensión
cuyo modelo era el de la decisión racional, a un modelo de comprensión que centrado en
el conflicto habla de la universidad como "organización compleja". Los modelos
de universidad han dependido de las tradiciones y las características de los sistemas
nacionales, cuya dimensión clave son las relaciones mas o menos estrechas que se
establecen con el Estado y lo que esto significa en términos de distribución del poder
académico, burocrático o del mercado: así se habla del modelo anglosajón, el modelo
continental europeo o el modelo de la Reforma. Al mismo tiempo, las presentes
tendencias de la globalización económica, la creciente regionalización y la presencia
de un modelo de fuerte orientación neo-liberal propuesto por los organismos
internacionales, impulsan una creciente homogeneización internacional a partir de la
transferencia de modelos hegemónicos.
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Ciencia, Divulgación y Democracia
Hoy reconocemos que existe una doble sinergia
entre ciencia y democracia y democracia y ciencia. Fayar [xii](1990) ha hablado de democracia tecnológica y Petrucci [xiii](1990) de democratización del conocimiento. Cierto
es que una democracia no será completa si los ciudadanos continúan careciendo de los
conocimientos y la información que las sociedades modernas exigen para participar de modo
inteligente y reflexivo en la conducción de la sociedad.
En una sociedad democrática los ciudadanos deben
tener información de las cuestiones científicas que tomar decisiones conscientes y no
depender de los científicos. Una opinión pública ignorante, atrasada, desinformada no
puede influir en el objetivo de la carrera hacia lo desconocido que la ciencia impone y
que esta cambiando velozmente el mundo que creíamos conocer.
Resulta conveniente tener en cuenta la dimensión
política del acontecer científico. Como toda actividad humana, la ciencia y la
tecnología están en relación con el devenir de grupos humanos. La divulgación
científica comprende toda tarea de explicación y difusión de los conocimientos, del
pensamiento científico y técnico. Manuel Calvo Hernando[xiv] (1999) señala que debe darse este proceso
bajo dos condiciones:
-Que la actividad se desarrolle fuera del marco
de la enseñanza oficial o equivalente.
- Que las explicaciones extraescolares no tengan
como objetivo formar especialistas o perfeccionarlos en su propio campo, ya que lo que se
pretende es completar la cultura de los especialistas fuera de su especialidad (F Le
Lionnais)
La comunicación científica debería ser el
instrumento para democratizar el conocimiento introduciendo la ciencia en la sociedad,
contribuyendo a que el hombre medio pueda participar en la toma de decisiones sobre
aspectos relacionados con el progreso científico y tecnológico, estimulando el análisis
crítico que exponga los límites de la ciencia más que sus logros más sugerentes por un
lado y la esencia de importantes decisiones políticas por otro. El reto actual es lograr
que los temas científicos abunden en los medios de comunicación y que la sociedad toda
se interese por la acción. Es entrar y abrir un proceso de comunicación[xv] más que de
difusión del conocimiento. También debe advertir sobre las amenazas a la democracia de
las nuevas tecnologías y en particular aquellas que atentan contra la intimidad del ser
humano y contra la libertad individual (nuevas tecnologías de la información y avances
en la biología), combatiendo la perpetuación de los sistemas de desigualdad y de los
desequilibrios. El saber no debe ser un factor de desigualdad.
Junto con estas acciones deberíamos iniciar:
Una campaña de concientización hacia la clase
política en especial y hacia toda la sociedad en general que exponga claramente que sin
desarrollo científico y tecnológico no habrá jamás desarrollo económico,
político y social en los países latinoamericanos.
Una abierta campaña de vinculación
Estado-Universidad es estratégica como fuente alternativa de recursos para la
investigación y para una relación más estrecha con el entorno.
Un nuevo esquema de Cooperación Internacional.
Una actividad coordinada de cooperación horizontal con una política internacional
impregnada por nuevas estrategias en el ámbito regional. Organismos y redes subregionales
como UANAMAZ, CRISCOS, AUGM, programas ALFA y otras iniciativas que han comenzado a
desarrollarse.
Un nuevo esfuerzo en la formación de recursos humanos de postgrado es
crucial, imprescindible y estratégico para poder competir en el mundo. América Latina
debe reconocer, como lo hacen los países desarrollados o industrializados de Occidente
hace mucho tiempo, el rol determinante de la ciencia y la tecnología en el crecimiento
económico y social. Deberíamos pensar que para construir una nueva sociedad, con una
economía vigorosa y próspera y un sistema social avanzado y digno se necesita de cuadros
numerosos preparados en una diversidad de disciplinas y profesiones, no sólo para
absorber los últimos adelantos de la ciencia y la técnica mundiales, sino también para
desarrollar y contribuir con producciones propias al acervo de conocimientos científicos
en el mundo.
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Ciencia y Públicos
La sociedad del conocimiento implica potenciar la
capacidad tecnológica combinando las formas tradicionales y modernas que estimulen la
creación científica y que hagan viable el desarrollo humano sostenible. La
popularización de la ciencia la tecnología debe ser potenciada y vinculada a la
afirmación de las capacidades propias de los países de América Latina. Las actividades
de popularización de la ciencia y la tecnología deberían perseguir convertirse en una
componente central de a cultura, la conciencia social y la inteligencia colectiva. Sin
olvidar, además, que deben contribuir a la recuperación y valorización de los
conocimientos nativos.
La democratización de la ciencia plantea tres
grandes metas:
La
ampliación del conjunto de seres humanos que se benefician directamente de los avances de
la investigación científica y tecnológica, la que debiera privilegiar los problemas de
la población afectada por la pobreza.
La
expansión del acceso a la ciencia entendida como un componte central de la cultura.
El control
social de la ciencia y a tecnología y su orientación a partir de opciones morales
políticas colectivas y explícitas.
Atender la percepción que la sociedad tiene de
la ciencia y la tecnología de cada país, a fin de conocerla y tomarla como base para la
formulación de estrategias y políticas de desarrollo científico y tecnológico es una
tarea esencial y no menor. Sólo un apoyo ciudadano mayoritario, explícito y consciente
puede garantizar la continuidad de la inversión en ciencia y tecnología a los niveles
que requiere la generación endógena de conocimientos y convertirse en una palanca de
desarrollo.
Todo esto enfatiza la importancia de la educación y la popularización de la
ciencia y la tecnología para el conjunto de la sociedad. El divulgador científico es un puente[xvi] o debería serlo, debe ser el portavoz de los
interrogantes de la sociedad y la divulgación científica el medio adecuado y en
permanente crecimiento y evolución. El público puede y debe participar en la discusión
sobre los proyectos científicos En los casos, donde el trabajo de los científicos afecte
al público, éste tiene que participar. Es una parte implicada y su participación en la
discusión es la mejor educación científica que el público pueda obtener. Una
democratización social de la ciencia no esta en modo alguno reñida con su esencia, solo
lo estaría con la quimera de la "racionalidad
científica".
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Bibliografía:
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TELLERIA-GEIGER JOSE L. (1999) Investigación y Desarrollo en América Latina JLTG, La Paz (Bolivia)
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Notas
[i] La Asociación de Comunicación Pública de la Ciencia y la
Tecnología es una entidad sin fines de lucro que intenta promover un espacio de
reflexión sobre la difusión de la ciencia y la tecnología a través de los medios de
comunicación nacionales y regionales, fortalecer el intercambio de experiencias entre los
periodistas latinoamericanos especializados en información científica y tecnológica,
impulsar la apertura de espacios estatales para la difusión científica en los medios
de comunicación escritos, televisivos y radicales, nacionales y regionales y apoyar las
iniciativas regionales de difusión de la ciencia en América Latina, generar el
debate de ideas, proyectos, desarrollos, temas y experiencias a todos aquellos
profesionales que estén trabajando con rigor científico y profesional en la búsqueda de
estrategias superadoras para quebrar la brecha científico-tecnológica y organizar cursos
universitarios de divulgación y de postgrado en torno a la ciencia y a la divulgación de
la ciencia, producir investigaciones en materia del ejercicio del Periodismo Científico y
la Divulgación Científica en los países Iberoamericanos, la formación de periodistas
científicos y divulgadores científicos, las metodologías de trabajo en Periodismo
Científico y Divulgación Científica, la formación en nivel de grado en Universidades,
Colegios universitarios e Institutos superiores, las condiciones de producción de la
investigación científica en el campo del Periodismo Científico, la Divulgación
Científica y la Democratización de la Ciencia y la Tecnología en los países
Iberoamericanos, la Democratización de la Ciencia y la Tecnología en los países
Iberoamericanos, la comprensión pública de la ciencia y Democratización de los
conocimientos, profundizar las relaciones entre el Periodismo Científico, la
Divulgación Científica y la Educación, los riesgos éticos y responsabilidades sociales
del PC y la DC y la problemática de la relación Ciencia-Tecnología-Sociedad. Su e-mail
es: CIENCIAXXI@hotmail.com y rquiroga@inter2.unsl.edu.ar
[ii] Periodista, Investigador en Ciencia y Comunicación y
Presidente de la Asociación de Comunicación Pública de la Ciencia y la Tecnología .
[iii] Ilya
Prigogine, (1991) "El tiempo gran
escultor" Diario Página 12, Educación y Cultura. 24 de Octubre de 1991.
[iv] Ver Ramón O. Monteiro
Globalización, Identidades y Medios: el recorrido por una trama compleja. III Endicom
1999, Río Cuarto, Argentina
[v] Brunner J Joaquín (1998) Globalización, Cultura y Postmodernidad Fondo de
Cultura Económica, Santiago de Chile.
[vi] Telleria-Geiger José l. (1999) Investigación y Desarrollo en América Latina JLTG, La Paz (Bolivia). Pág. 79
[vii] Paul Feyerabend, (1996) La Ciencia es de Todos, Diario, La
Nación, Pág. 66, 6 de abril de 1996.
[viii] Lubchenco, J., (1998), "Entering the century of the environment: a new
social contract for science", Science,
279
[ix] Telleria-Geiger José l. (1999) Investigación y Desarrollo en América Latina JLTG, La Paz (Bolivia). Pág. 11
[x] Documento "Pronunciamieno Latinamericano"
2000, elaborado por educadores e investigadores latinoamericanos con adhesiones de
todas las regiones del mundo.
[xii] Fayard Pierre (1990) La Culture Scientifique. En jeux et
moyens. En La Documentación
Francaise, París.
[xiii] Petrucci Vera Lucia (1998) A Democratizaçao de Conhecimento Científico e Tecnológico.
Ponencia II Congreso Brasileño de Periodismo Científico.
[xiv] Calvo Hernando, Manuel (1999) El Nuevo Periodismo de la Ciencia lra. Edición.
Ediciones CIESPAL. Quito. Ecuador.
[xv] Calvo Hernando, Manuel (1999) El Nuevo Periodismo de la Ciencia lra. Edición.
Ediciones CIESPAL. Quito. Ecuador.
[xvi]Calvo Hernando, Manuel.
Expresión del "maestro" del Periodismo Científico Iberoamericano con que suele
caracterizar al divulgador o periodista científico.
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